Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 19-Jun .- Gobernadores salientes dejan cuentas sin saldar con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) derivadas de malos manejos de recursos federales transferidos a sus estados.
Tan sólo Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua y Durango deben aclarar el destino de 18 mil 172.9 millones de pesos, cuya ejecución tuvo observaciones de la ASF en la revisión de la Cuenta Pública de 2014, la más reciente en ser auditada.
El organismo informó que la mayoría de las auditorías aplicadas a estas entidades están en proceso de seguimiento, es decir, aún no han sido solventadas.
Los Gobernadores de estos estados han sido responsabilizados por sus opositores políticos del quebranto en las finanzas públicas y de hechos de corrupción tras los informes de la ASF de los últimos años.
De hecho, el PRI, partido que los llevó al poder, perdió las cuatro gubernaturas antes mencionadas en las elecciones del 5 de junio.
Veracruz, gobernado por Javier Duarte, es el estado con más señalamientos de posible daño patrimonial en 2014, por 9 mil 557.2 millones de pesos y reclamos de aclaración del destino de recursos federales por 6 mil 282 millones.
Incluso el PAN, que ganó la elección en alianza con el PRD, y su candidato en ese Estado, Miguel Ángel Yunes, han insistido en que, con base en las anomalías detectadas por la Auditoría, prevén presentar denuncias contra Duarte.