Los nuevos legisladores se encontrarán con una agenda de 104 asuntos pendientes de resolver, la mayoría tendrán que ser dictaminados para subirse al Pleno.
Hay iniciativas que datan del año 2008, que se fueron heredando legislatura tras legislatura, que permanecieron en la “congeladora”, y que los diputados en turno, no tuvieron tiempo para estudiarlas y resolverlas, o no hubo voluntad para ello.
Unas de las propuestas más antiguas que no se ha dictaminado, es la Ley de Protección a la Vida, y a la Maternidad; la Ley de Sociedad Civil en Convivencia; la Ley del Seguro de Desempleo en el Estado; Ley Orgánica de la Escuela Normal de Aguascalientes; Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Trata de Personas.
Aguardan turno diversas iniciativas de reforma a la Constitución estatal, Código Civil y Penal, a la Ley de Fiscalización Superior del Estado, Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos, Ley de Protección al Migrante, Ley de Vialidad y Ley de Salud del Estado.
Asimismo, modificaciones al Estatuto Jurídico de los trabajadores al servicio del Gobierno Estatal, de los municipios y organismos descentralizados; a la Ley Orgánica del Instituto de Crédito Educativo y Becas del Estado, a la Ley de Protección Especial a los Adultos Mayores.
También a la Ley de Protección a los Animales, Ley del Poder Legislativo, Ley de Educación, Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Ley de Protección Ambiental, Ley sobre el Uso de Medios Electrónicos.
Iniciativa de reformas al Código de Ordenamiento Territorial, Desarrollo Urbano y Vivienda, a la Ley de Fomento a las Organizaciones de la Sociedad Civil, Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Ley de Desarrollo Social, Ley de Seguridad Privada.
Iniciativas para crear la Ley Municipal para el Estado, la Ley de Movilidad del Estado, Ley para el Uso de la Fuerza Pública, entre otros puntos.
Por cierto, hay dos propuestas de Ley de Sociedad de Convivencia, una del PRD (ahora la promueve Morena) y otra de Nueva Alianza.
Cada legislatura que inicia promete acabar con el rezago, resolver las iniciativas heredadas por los diputados salientes, y no han cumplido. Ello pone en evidencia que los períodos de receso, que suman cinco meses al año y que debían utilizarse para dictaminar, son utilizados por muchos diputados para vacacionar, si no fuera así, no habría tanto rezago legislativo.