El presidente estatal del Partido Acción Nacional, Paulo Martínez López, aseguró que es momento de que el Partido Revolucionario Institucional deje de presionar a los magistrados electorales con declaraciones que no abonan al Estado de Derecho, en torno al análisis de la resolución sobre la impugnación de la elección de gobernador del estado.

Las declaraciones mediáticas de los priistas no harán que se repita la elección a gobernador, advirtió, al tiempo que manifestó que Acción Nacional es un partido que se caracteriza por el respeto a las instituciones.

Como tal, se esperará con tranquilidad la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, agregó.

“El tema de la impugnación es un asunto totalmente jurídico y no mediático, por eso, en el Partido Revolucionario Institucional deben dejar de reventar en los medios asuntos que sólo generan incertidumbre en la población”, acusó.

Señaló que la población ya decidió que Martín Orozco Sandoval sea el próximo gobernador de Aguascalientes, y esto debe ser entendido por el PRI, por lo cual solicitó que el Gobierno Estatal se enfoque en iniciar con los trabajos de la entrega- recepción.

Martínez López manifestó que el nerviosismo se vive en quienes a toda costa han intentado cambiar el destino de Aguascalientes, con artimañas que ponen en duda la vida democrática, y no como ellos han venido señalando al Partido Acción Nacional.

“Pues se les acabó la oportunidad de gobernar, y ante los malos resultados que obtuvieron en este sexenio la población decidió dar la oportunidad a un gobierno que privilegia la pobreza, que combate la desigualdad y que no hace brechas entre los ciudadanos”, señaló.

Por separado, la diputada federal Arlette Muñoz afirmó que revertir la elección no está en tela de juicio y los ciudadanos deben estar tranquilos de que el triunfo de Martín Orozco es irreversible.

Asimismo, pidió que no se incurra en descalificaciones hacia las instituciones, puesto que primero deben probarse por la vía jurídica, antes de emitir juicios de valor que generan desconfianza entre la ciudadanía.