Tras reconocer la complejidad de la acción evangelizadora, el vicario general de la Diócesis de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos, pidió a los sacerdotes involucrarse en la dinámica que se vive y no correr el riesgo de empobrecer y mutilar esta labor.
Resulta difícil de entenderla si no se trata de abarcar todos sus elementos esenciales, advirtió.
Evangelizar significa para la Iglesia, llevar la Buena Nueva a toda la humanidad, busca lograr un cambio interior de la persona, tratar de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva del hombre, la actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente.
Lo importante es evangelizar, no de manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad, hasta las mismas raíces, tomando siempre como punto de partida y teniendo siempre presentes las relaciones entre sí y con Dios.
La evangelización debe ser dinámica, recordar que vivimos una época de “Iglesia en salida”, por lo que debemos acudir al encuentro de la gente, y no esperar a que la gente por sí sola vaya a las parroquias y busque ser evangelizada.
Nuestra misión es ir al encuentro de las personas, ofrecerles nuestros servicios y ayudarlos en la solución de sus problemas, señaló.
Sobre los recientes casos de suicidios, lamentó que adolescentes, jóvenes, incluso los adultos, busquen esta forma de escape a sus problemas, de ahí la importancia de que no perder la comunicación en la familia, de acudir con el párroco a solicitarle un consejo, de ponerle más atención cuando la persona modifica sus hábitos, su comportamiento o se retraiga de la cotidianidad.
Por otra parte, el Padre Raúl Sosa informó que el obispo José María de la Torre Martín, asistió a los funerales de monseñor Rafael Martínez Sainz, obispo auxiliar emérito de Guadalajara; “estamos seguros de que el Señor lo ha recibido en su gloria, donde un día nos uniremos todos al banquete eterno que Cristo nos tiene preparado”; se ofrecen tres misas por su eterno descanso.