Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, esta semana arrancaron los foros organizados por los Poderes Legislativo y Ejecutivo Federales para discutir la postura que debe asumir el Estado mexicano sobre el uso de la marihuana en nuestro país, a lo que yo llamaría el “debate marihuano”.

Por una parte, el Congreso de la Unión, el pasado lunes dio inicio con las denominadas “Audiencias Públicas para las Alternativas de Regulación de la Marihuana”, en las que participan legisladores y funcionarios federales, académicos y expertos en la materia. Con esta serie de paneles se busca promover un diálogo abierto acerca de la regulación de la marihuana en cuanto a su consumo, autoproducción, los derechos humanos, el contexto internacional y en relación con la política criminal, el sistema penitenciario, la seguridad pública, su uso medicinal o terapéutico, el tratamiento de adicciones, la responsabilidad de daños frente a terceros, su control sanitario, producción, distribución y comercialización, así como sus efectos en la salud del consumidor y la salud pública, para concluir con el diseño de una política pública adecuada y eficaz para la regulación de la misma.

Por otro lado, este martes se llevó a cabo el primer foro para el “Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana”, celebrado en Cancún, Quintana Roo, y organizado por el Gobierno Federal a través de las Secretarías de Gobernación y de Salud. Este fue el primero de cinco ejercicios de esta naturaleza, cuyos objetivos generales son estudiar y hacer planteamientos acerca de tópicos específicos, tales como la salud pública y la prevención, la ética y los derechos humanos, los aspectos económicos y de regulación y la seguridad ciudadana, todos ellos girando en torno a la discusión sobre el uso de la marihuana en México y siguiendo tres etapas: Un debate especializado, las consideraciones internacionales y el diseño de nuevas políticas públicas.

De manera previa a estos eventos de análisis y debate, se dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (Encode), realizada por la Comisión Nacional Contra las Adicciones (Conadic), la cual revela que del año 1991 al 2014, el consumo de drogas ilícitas se duplicó en el país, en el caso de estudiantes de 10 a 18 años de edad, pasando de un 8.2% a un 17.2%, es decir, prácticamente uno de cada cinco jóvenes mexicanos en ese rango de edad. En lo que respecta a la marihuana, en ese mismo rango de años y de edades, aumentó el consumo de un 1.5% a un 10.6%, cifras que, sin duda alguna, son alarmantes para cualquier sociedad.

En estos ejercicios de democracia participativa, todas las voces son válidas e importantes, sin embargo, las de algunos actores en especial tienen mayor fuerza y peso, como es el caso de la del Doctor Juan Ramón de la Fuente (ex Rector de la UNAM y ex Secretario de Salud), quien afirmó que “No podemos seguir como vamos, porque no vamos bien. El esquema prohibicionista que ha prevalecido hasta ahora no ha logrado disminuir el consumo de la marihuana ni de ninguna droga”.

Otra opinión acreditable es la del Doctor Manuel Mondragón y Kalb (titular de la Conadic), al manifestar que el Gobierno mexicano se encuentra abierto para modificar el gramaje de consumo personal contemplado en la Ley General de Salud, para superar la barrera de los cinco gramos de marihuana, lo que permitiría que muchos acusados salgan de prisión, según reporta el diario “El Universal”.

En consecuencia, habrá que estar muy atentos al desarrollo de estas jornadas de debate sobre un tema coyuntural para la actual agenda pública del país, buscando identificar y asumir los elementos científicos, sociológicos y jurídicos que nos permitan asumir una postura mucho más objetiva y certera sobre este asunto, para así estar en condiciones de aportar una opinión informada al respecto.

La última y nos vamos: ¿Alguien me podría explicar el por qué una película multipremiada internacionalmente y con seis nominaciones al Oscar sólo es exhibida en unas cuantas salas de cine en nuestro país?, en las que no están incluidas las de Aguascalientes y de la gran mayoría de los Estados de la República. Me refiero a la cinta “En primera plana” (“Spotlight”, título en inglés), la cual versa sobre la investigación periodística que hiciera el diario norteamericano “The Boston Globe” sobre la red de pederastia que involucraba a múltiples sacerdotes católicos de la costa este de los Estados Unidos y que fue encubierta durante varios años por autoridades civiles y eclesiásticas de aquel país, indagatoria que le valió a este medio de comunicación ganar el premio “Pulitzer” en el año 2003. ¿Quién estará interesado en que este material cinematográfico no se difunda ampliamente en México? ¿Tendrá algo que ver la próxima visita del Papa Francisco a nuestro país?

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

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