José Luis Macías Alonso

MIS DIEZ RAZONES POR LAS QUE CONSIDERO QUE MIGUEL ROMO DEBE SER NUESTRO CANDIDATO

Por congruencia conmigo mismo, soy priista; cubro mis cuotas, ondeo banderas, regalo mis servicios y ejerzo mis derechos. Por ello, a propósito del proceso interno que mi partido tiene, hago esta reflexión dirigida a mis compañeros militantes acerca de Miguel Romo Medina, uno de los dos aspirantes a la candidatura para Gobernador del Estado.

Lo hago porque uno de los maestros que me ha formado me enseñó que los políticos debemos valer según nuestra capacidad de construcción, jamás de destrucción, de ahí que, como militancia, el debate interno siempre debe darse dentro de la opinión buena por encima de la mala, porque creo que la discusión de las razones debe ser por excelencia el camino conductor para los acuerdos pero siempre en el ánimo propositivo, nunca en franca confrontación que nos daña, siempre bajo el respeto que abona a la unidad, nunca bajo el odio que nos divide, siempre priorizando a la institución antes que a nosotros, nunca imponiendo lo individual a costa de lo colectivo.

Por lo anterior y aportando propositivamente a nuestro proceso interno, en esta carta quiero dejar constancia de la realidad que yo veo y en plena congruencia, quiero dejar constancia de las enormes fortalezas que tiene Miguel Romo Medina.

  • Honestidad, cero corrupción. Su trayectoria es prueba irrefutable de la rectitud con la que se desempeña en el servicio público. Tristemente para la sociedad, es la excepción a la regla. Luego de haber ocupado tantos cargos y de tener bajo su responsabilidad tantos recursos públicos, él es de los pocos que pueden caminar mirando de frente, pues su expediente se encuentra libre de toda culpa y su estilo de vida comprueba que lo que tiene es equivalente a su trabajo y a nada más.
  • Capacidad probada. Basta ver una sesión del Senado de la República para observar las cualidades sobresalientes como político o basta recordar el legado que dejó a nuestro Aguascalientes en su paso como Presidente Municipal para reconocer que es un hombre transformador de realidades, un apasionado del servicio público.
  • Líder unificador. Difícilmente podremos encontrar dentro de nuestro partido expresiones políticas que no reconozcan la condición cohesionadora que tiene. Su forma de hacer política sin atropello, sin arrebato, sin traición y sin hipocresía, lo consolidan como una figura que en automático puede aglutinar, dirigir y encabezar a toda la fuerza del PRI.
  • Hombre institucional. Aunque suene trillado, algo que como partido nos fortalece y a veces olvidamos es la institucionalidad. Las formas son fondos decía Reyes Heroles, por ello, él siempre se ha conducido dentro del partido, nunca nada por fuera, nunca nada en contra, nunca nada en lo oscurito. Siempre respetando a nuestro partido y a su militancia, siempre abonando a la unidad.
  • Preparación profesional. Como todos sabemos, su carrera política tiene sus cimientos profesionales dentro del derecho. Como hombre de leyes y creyente de la justicia, reúne el perfil idóneo para cumplir con la responsabilidad de que se consume el estado de derecho para beneficio de la ciudadanía.
  • Madurez política. Un elemento que nos garantiza certeza y confianza hacía él es su probada madurez. Los innumerables procesos políticos en los que ha participado lo hacen un hombre que está listo para estar y también para no estar. No son los años, sino los profundos conocimientos y las incontables experiencias, las que lo colocan como un aspirante ecuánime, sereno, con los pies bien sembrados, con la piel bien gruesa, con la mente bien ordenada y con el corazón bien equilibrado.
  • Político con sensibilidad. Tal vez una de las cualidades mejor desarrolladas es el don de gente que tiene y que no deja de cultivar. Amabilidad en su palabra, humildad en su opinión, sencillez en su actuar y nobleza en sus decisiones, hacen de él un político que no encuentra otra forma de avanzar más que haciendo amigos y que no conoce otra forma de llegar más que de la mano con todos.
  • Visión de estado. Como partido, ante la sociedad, somos responsables de postular a los mejores, de nada nos sirve envolver de adornos mercadológicos a nuestros candidatos si dentro de la caja no existe un hombre con capacidades de gobernante. El conoce nuestro estado, conoce nuestra realidad, sabe en donde estamos y sobre todo, sabe a dónde queremos llegar. Una persona lista para gobernar escuchando y conciliando; analizando y decidiendo; y mirando y actuando; son las credenciales que el día de hoy él pone a disposición de su partido.
  • Generador de generaciones. Viaja sin sobre equipaje, no tiene bajo su espalda un costal con las mismas caras de siempre. Tiene claro que la mezcla de experiencia y juventud, siempre dentro del espectro de la capacidad, son la fórmula perfecta para un gobierno, de ahí que apuesta por rostros nuevos y por ideas frescas. Apuesta en los jóvenes como revolucionarios del presente.
  • Hombre de valores. Necesitamos personas íntegras que orienten el rumbo de nuestro partido, él es un hombre congruente entre el pensar y el actuar, defensor de la libertad y la justicia por encima de todo y que por ende no titubea en hacer lo correcto por difícil que parezca.

Compañero militante, te dejó estas líneas sobre el aspirante al que orgullosamente conozco, admiro y aprecio y te invito a que sin importar la decisión que tomemos, es momento de unirnos en torno a un plan que se llama PRI. A diferencia de otros partidos, nosotros sí podemos estar orgullosos de que, honrando nuestra historia, para este proceso tenemos a dos grandes aspirantes, en cualquier escenario es clara nuestra responsabilidad de trabajar para llevar a cualquiera de los dos al triunfo, y con ello, nuestras ideas a la realidad y nuestra capacidad para beneficio de la justicia social que tanto nos demanda nuestro México.

@licpepemacias