Conforme se acerca el momento de saber quienes serán los candidatos para 2016 sube la tensión de los que se creen con merecimientos de aparecer en las boletas y aumenta la presión sobre los dirigentes de cada partido, que cada vez sufren más las acometidas que podría acabar con la unidad que se encuentra prendida con alfileres.

Afirmar que los ímpetus que se vive es algo fuera de la normal sería mentir puesto que cada vez que hay una elección constitucional se da este tipo de situaciones, lo único que cambia son algunos nombres. En la baraja que hay sobre la mesa aparecen personajes demasiado conocidos y otros que desde la sombra hacen lo indecible para colocar o empujar sus fichas.

Hay quienes tienen un largo camino recorrido y otros aunque bisoños sueñan con dar el gran salto. En este juego cualquier cosa puede suceder pero todo depende de la casa política que procedan y de los amarres que tengan, de manera que nadie está descartado y ninguno puede estar seguro. La adivinanza termina cuando se descorre el telón y aparecen los futuros protectores de los aguascalentenses, que en campaña serán auténticos idealistas y prometerán lo imposible y después sufrirán ataques de amnesia.

Está por demás cantado que para la gubernatura se enfilan Lorena Martínez Rodríguez y Miguel Romo Medina, por el PRI, y Martín Orozco, Juan Antonio Martín del Campo y Fernando Herrera, del PAN, por lo que dos de ellos podrían ser los contendientes sin que se descarte que de última hora surja algún “caballo negro”, que aún cuando a estas alturas se antoja difícil es una posibilidad que existe y más si las cosas se entrampan entre los aspirantes.

Los seis partidos restantes se mantienen atentos a las señales que envíen sus comités nacionales, que podría ser porque no tienen una carta fuerte y prefieren engancharse con alguno de los otros dos que tenga probabilidades de ganar, lo que es una posición muy cómoda que les permite seguir en la hamaca y esperar a que el maná caiga del cielo.

Aunque el Partido Verde Ecologista de México pretende demostrar una independencia política que está años luz de tener, su presidente formal Gilberto Gutiérrez quiere ser candidato a gobernador, lo que aún cuando nada se lo impide ya que tiene los derechos cívicos y partidistas para serlo, en la vida real es sólo una quimera. A los verdes les resulta más redituable estar como lapas del PRI o el PAN que hacerlo por su cuenta, por lo que difícilmente van a cambiar de carril.

Lo cierto es que la competencia interna en Acción Nacional, una vez más, es abierta y sin concesiones. Cada día que pasa crece el número de los que quieren ir por alcaldías, regidurías y diputaciones. Algunos levantaron la mano demasiado temprano como los diputados Mario Michaus y Sylvia Garfias, los ex diputados federales Teresa Jiménez y José Ángel González alias “Paquín” y el senador Fernando Herrera que también hace su lucha por la silla grande, además entre los funcionarios municipales se ha despertado el interés de participar, tanto en Aguascalientes como en los otros municipios.

El propio PVEM tiene a la diputada Anayeli Muñoz que mostró disposición de estar en la piedra de los sacrificios, para ello pone a disposición de los ciudadanos la experiencia que ha adquirido en los dos años que lleva en el Congreso, por lo que si su partido decide viajar por la libre tienen cubierto este cargo.

Como se adelantó Con Usted, las candidaturas “independientes” atraen a personajes del medio empresarial y radiofónico, que desde hace meses empezaron a fabricar una imagen de altruismo y de una cercanía con los que menos tienen, haciendo gala ante los medios del gran amor que sienten por el prójimo, pero se olvidan de la sentencia bíblica “que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”, en consecuencia va ser interesante seguirles la pista en caso de que no consigan lo que ambicionan. Como en todo ya surgió una agrupación para definir los perfiles idóneos de quienes traten de participar en los distintos niveles de elección popular, no obstante habrá quien tenga la suficiente capacidad, dinero y amigos para hacerlo por su cuenta.

Por su parte el PRI sigue con la tradición de esperar alguna señal, por lo que salvo Lorena y Miguel todos los demás se mantienen expectantes, aunque con la renuncia del presidente Francisco Guel Saldívar a la presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI, han surgido varios que quieren ocupar la oficina y naturalmente, estar a la vista para una alcaldía o una diputación. Hay diputados locales, ex diputados federales, líderes de comités municipales, personajes con larga trayectoria y aquellos con menos entorchados pero las suficientes agarraderas que les hace soñar con abreviar el camino.

Habrá que esperar a lo que disponga el dirigente nacional Manlio Fabio Beltrones, que podría dejar a la secretaria general María de Lourdes Dávila como encargada de la oficina, o nombrar una nueva directiva, lo que puede saberse este mismo mes, si es que finalmente viene a reforzar la campaña del candidato a diputado federal Gregorio Zamarripa Delgado. Lo innegable es que se requiere una solución a esta situación, porque dejar las cosas como están es consentir que se relaje el orden en una etapa definitoria para el priísmo.

PT SE NIEGA A IRSE

Mientras que lucha en los tribunales por conservar su registro nacional, el Partido del Trabajo no logró mantenerse como partido estatal en Aguascalientes, lo que no obsta para que sigan los promocionales electrónicos en los medios locales.

Por una parte la dirigencia nacional confirmó la semana pasada que impugnaría ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para que la elección extraordinaria que habrá en Aguascalientes el 6 de diciembre “sea vinculatoria a la votación total emitida en las elecciones federales del pasado 7 de junio”.

En el comunicado de prensa destaca que “la ley señala con claridad que para definir la permanencia o no de un partido político se debe considerar la votación obtenida en los 300 distritos electorales no en 299”, por lo tanto, para determinar el porcentaje de votación válida emitida que obtuvo, se tome en consideración la del Distrito 01 que habrá en esta entidad.

Argumenta que en la elección federal del pasado 7 de junio hubo 37 millones, 546 mil 341 votos válidos emitidos, de los cuales el PT sumó un millón 124 mil 818, que significan el 2.9958 por ciento del total. La ley exige 3 por ciento mínimo de votos para conservar el registro y al Partido del Trabajo le faltó el .0042 por ciento.

Espera que el 6 de diciembre obtenga ese porcentaje que le falta y confía en que el Tribunal Electoral Federal actuará apegado a la legalidad y se haga justicia, con lo que echará abajo “la ilegal e injusta resolución del Consejo General del INE”, considerando que su situación no es cosa juzgada “y por tanto su situación dentro de la política mexicana aún no es definitiva”.

A nivel local el presidente del Organismo Público Local (OPL), Luis Fernando Landeros Ortiz, anunció a principios de octubre que el PT se convirtió en partido local, por lo que podría participar en las elecciones estatales del año próximo y recibiría el financiamiento ordinario, lo que fue impugnado por el Partido Acción Nacional ante la Sala Administrativa y Electoral del Poder Judicial del Estado y resolvió que no era admisible el registro, por lo tanto se canceló el derecho de competir en 2016 y el apoyo financiero.

Aún con todo el respaldo que ha recibido de las “izquierdas” (PRD, Morena y MC), el PT no ha logrado abrir el candado que colocó el IFE y ahora el OPL, quedando como último recurso que el Tribunal federal dictamine a su favor.

CRESPÓN DE LUTO

En Funerales Hernández se encuentra desde la tarde de ayer el cuerpo del profesor José Refugio Esparza Reyes, que fue gobernador de Aguascalientes (1974-1980). Falleció por la mañana, luego que la noche anterior quedó internado en un hospital particular. Su lugar de nacimiento fue en Viudas de Oriente o Villa Juárez, perteneciente al municipio de Asientos, en 1921 y su larga trayectoria se inicia como líder nacional de los normalistas rurales, habiendo sido diputado local, presidente estatal del PRI, dirigente de la Sección Uno del SNTE y oficial mayor de la Secretaría de la Reforma Agraria, entre otros cargos. Su obra como gobernante se enfocó a la cuestión social a través del programa “Operación Abeja” y de abierto apoyo al medio rural, al mismo tiempo que dispuso la ampliación de palacio de gobierno, mejoró las condiciones de las instituciones educativas en general y llevó a cabo obras a todos los municipios. Antes, durante y después que dejó la gubernatura mantuvo invariable su forma sencilla, por lo que era común verlo pasear por cualquier lugar de la ciudad acompañado de su esposa, la profesora María de Jesús Reyes de Esparza y que las personas lo saludaran como alguien muy familiar. Rectitud, servicio y apacibilidad resumen una actitud de vida que lo distinguió y que hoy se le recuerda.