Rodolfo G. Zubieta
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 5-Oct .- Desde que se convirtió en mamá hace cinco años, Cecilia Suárez cambió su forma de pensar respecto a los proyectos en los que se involucra, y decidió darle prioridad a aquellos que hablan de cosas positivas.
Entre estos destacan trabajos de animación en los que presta su voz, como El Principito y recientemente Kubo y La Búsqueda Samurái, que estrena este 7 de octubre en México.
“Mi hijo es una de las razones por la que me he acercado otra vez al doblaje. Esta última película no la podrá ver, porque para mí es una cinta para adolescentes, todavía muy fuerte para niños pequeños.
“Y no nada más con trabajos en animación… en general, cuando uno tiene hijos, piensa mucho más las cosas que va a elegir hacer y las que no”, reconoció la actriz en entrevista telefónica.
Y es que, una de las cosas que busca como artista, es heredarle a su pequeño un cuerpo de trabajo impecable, en el cual los valores humanos siempre destaquen por sobre todas las cosas.
“Quisiera dejar un legado que sea como una referencia del pensamiento que yo aplicaba en vida.
“Me gustaría que, cuando llegue a cierta edad, él pueda mirar atrás y ver que su mamá pensaba en cosas a partir del amor y valores, cosas que se necesitan mucho en esta sociedad”, reconoció.
Por eso reitera su compromiso de no aceptar personajes que vayan en contra de su sentir humano.
“Hace poco di de baja un personaje que, desde mi punto de vista, marginalizaba mucho a las mujeres. Eso no me gusta. No me gustaría contar historias en donde las mujeres son vistas como objetos.
“Eso no lo quiero transmitir ni a mi hijo ni a nadie más. Tenemos una responsabilidad sobre lo que contamos, pues llega a mucha gente, adulta y no adulta, y eso va enmarcado dentro de mi pensamiento”.