CDMX.- De pie y en círculo, Érika, Mariana, Ari, Lidia y Óscar juntaron sus manos al centro como ritual antes de subir al escenario para deleitar a las casi 30 mil personas que, según elementos de seguridad, asistieron a dar el grito en el Jardín Hidalgo de la Delegación Coyoacán.
“Ya es una tradición para nosotros que, gracias a Dios, cada 15 de septiembre nos contratan en diferentes lugares”, comentó Ari.
Al pisar el escenario, a las 23:30, los gritos que los recibieron fueron más fuertes que los “¡Vivas!” exclamados 30 minutos antes para recordar el inicio de la Guerra de Independencia del país. (Fabiola Santiago/Agencia Reforma)