Adriana Alatorre
Agencia Reforma

Ante la falta de piel para atender a pacientes quemados, el tejido cultivado en laboratorio ayuda a cubrir grandes extensiones de quemaduras, informa la Dra. Virginia Núñez Luna, directora de la Unidad de Quemados del Hospital Infantil de Xochimilco.
En el laboratorio se puede cultivar piel humana y artificial.
“La piel artificial es una piel comercializada que ayuda, pero la ideal es la humana y hasta del mismo paciente”, explicó.
La ventaja de la piel humana sobre la artificial es que es totalmente aceptada por el organismo.
La piel artificial es como una gasa temporal que se pone sobre la quemadura y ayuda a regenerar el tejido de la piel del paciente, aproximadamente en un par de meses, dependiendo de la gravedad de la lesión, explica.
Pese a que es una alternativa viable, su producción aún es insuficiente, señala.
Refiere que no hay suficiente tejido humano porque el banco de piel del Instituto Nacional de Rehabilitación es relativamente nuevo. Se inauguró en 2008 y no ha encontrado suficientes donantes cadavéricos.
En entrevista detalla que en su unidad utilizan sólo piel artificial cultivada en el Instituto, pero lo ideal sería, como ocurre en EU, utilizar piel de cadáver.
La especialista señaló que en el País falta reforzar la atención a pacientes quemados.
Pese a que las estadísticas oficiales indican que aproximadamente 115 mil casos de pacientes quemados ocurren al año, de los cuales 13 mil requieren hospitalización, más de mil 509 personas mueren y existen menos de 200 camas de áreas especializadas para su atención.
La Unidad dentro del Hospital Materno Pediátrico, señala, es financiada por Fundación Michou y Mau IAP, organización no lucrativa destinada a la asistencia y atención de niños mexicanos con quemaduras severas, es una de las diez que existen en el País.
“Ni Chiapas, ni Oaxaca, ni Guerrero tienen unidad. Faltan camas en todos los hospitales para atender pacientes quemados”, reconoce.
Aún así, la doctora considera que ha habido un avance.
A decir de la especialista, una quemadura no tratada de manera oportuna se inflama y comprime los órganos y músculos y pueden dejarlos sin función y provocar amputaciones