De los miembros de una familia, la madre es la más afectada cuando se recibe el diagnóstico de cáncer en un menor, ella experimenta sentimientos de culpa por lo que es necesario que reciba ayuda psicológica, destacó Roberto Flores, miembro de la asociación Centro de Apoyo de Niños con Cáncer (Canica).

Dicha fundación se encarga de dar atención psicológica y emocional gratuita a las familias que se encuentran atravesando una situación de cáncer con alguno de los miembros; “papá y mamá se ven afectados con el sentimiento de culpa, el principal síntoma es la negación, por lo general comienzan a sobreproteger al menor que fue diagnosticado con esta enfermedad”, aportó el especialista.

El psicólogo comentó que el tratamiento suele ser muy doloroso físicamente para el niño, y muy doloroso emocionalmente para los familiares quienes lo rodean.

En el caso especial de los hermanos, empiezan a experimentar baja autoestima pues ven que la atención de mamá y papá está totalmente centrada en el menor enfermo, por lo que es necesario que ellos reciban también apoyo psicológico.

“A los hermanos también les afecta, ya que el niño paciente está recibiendo casi toda la atención, entonces los hermanos se sienten desplazados de la misma familia”, explicó.

Señaló que es muy común que los padres luego de experimentar la enfermedad de su pequeño, decidan no tener más hijos, pues la experiencia aun cuando el niño se cura, suele ser bastante devastadora.

“Hay parejas que cuando su primer hijo fue diagnosticado con cáncer, generalmente ya no vuelven a tener más hijos, por ese miedo y esa angustia que experimentaron”, explicó.