Por Sara Díaz

Los católicos de la Diócesis de Aguascalientes se han reunido en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, para presenciar la misa de resurrección a unas cuantas horas de haberse abierto la gloria santa. En punto de las diez de la mañana de ayer domingo, el padre Casimiro Serna, en ausencia del obispo Don José María de la Torre Martín, ofició la celebración eucarística, en la que dio la bienvenida a la comunidad cristiana congregada para agradecer a Jesús por el gran misterio de su triunfo sobre la muerte.
Con un tono enérgico, el clérigo se dirigió a un pueblo atento, para enviar un gran mensaje de paz digno de este día tan especial, en el que los invitó a mantener la esperanza viva ahora que Cristo ha vuelto a la vida. “La esperanza es una virtud que se cultiva día con día, que se apoya totalmente en Dios, la esperanza es esperar lo que no se tiene”, por eso dijo, si no hay esperanza no se puede salvaguardar la fe.
Es preciso, señaló, “manchar nuestra boca con la sangre de Cristo, es necesario dar color a los problemas del peregrino, mediante la esperanza viva dentro de nuestro corazón, que si se ha puesto en la resurrección de Jesús es para poder redimir la vida del cristiano”. Las palabras del sacerdote han hecho eco profundo en las almas de los presentes, en cuyos rostros se ha manifestado la fe en Cristo resucitado.
La celebración concluyó con la participación de la comunidad asistente para ser parte del banquete del Señor, recibiendo con fervor el cuerpo y la sangre de Jesucristo.