Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 24-Oct .- El costo para las empresas por la inseguridad va en aumento.
El gasto por medidas preventivas crecerá entre 25 y 30 por ciento con relación al 2014, estimó la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Eso significaría un monto superior a los 63 mil millones de peso por el reforzamiento de seguridad, que incluye pago de custodios y resguardo de carga o mercancía, dijo Ignacio Manjarrez, presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública del organismo.
“Sin duda incrementan los costos porque ante amenazas aumentan niveles, medidas de seguridad”, expresó.
La cifra de 49 mil millones de pesos fue dada a conocer en 2014 por el Inegi, con datos de 2013, en la Encuesta Nacional de Victimización de Empresa (ENVE).
Manjarrez aseguró que la inseguridad se ha intensificado y prueba de ello son cifras como el aumento de linchamientos y robos a empresas, entre otros.
Resaltó que los principales problemas han sido ocasionados por la delincuencia organizada, el robo en negocios y transporte, extorsión y secuestros, así como conflictos sociales como el magisterial.
Recordó que los estados donde la iniciativa privada ha visto focos rojos son Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tamaulipas y Chihuahua, pues, en algunos casos, el nivel de violencia se ha disparado.
En cuanto a denuncias internas de la Coparmex, explicó que por cada empresa que presenta una queja, hay por lo menos otras 10 que por diversas razones no lo hacen.
Además, detalló que por cada compañía que presenta una denuncia pueden considerarse entre 50 y 100 delitos, pues a muchas les roban más de una vez y en diferentes puntos.
Estos hurtos afectan la productividad de las empresas ya que, por el gasto que hacen en medidas para tener una mayor seguridad, dejan de invertir en otros rubros.
También enfrentan a una competencia desleal, pues la mercancía robada es vendida de manera ilegal y compite contra su propio producto a un costo mucho más bajo.
Estimó que los productos robados suelen ser vendidos al 25 o 50 por ciento de su valor real, lo que pone en desventaja a las empresas.
Gustavo Arballo, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), refirió que en el caso de las constructoras, uno de los mayores problemas a los que se enfrentan es el robo de maquinaria que en muchas ocasiones implica costos no recuperables.