María Fernanda Torres
Agencia Reforma

Tener un perro aporta numerosos beneficios a la salud, así que más allá de considerarlo sólo como un animal de compañía, hay que disfrutar de su saludable contribución.
Existe evidencia científica que demuestra que los dueños de perros tienen una vida más sana tanto a nivel físico y mental como emocional.
“Se ha comprobado que el simple hecho de acariciar un perro disminuye la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de cortisol y aumenta los niveles de oxitocina y endorfinas”, señala Regina Ontiveros Canney, entrenadora canina profesional por Karen Pryor Academy (KPA).
La convivencia con un perro ayuda a reducir emociones como el enojo y la ira.
“El estrés que se genera cuando nos enojamos activa la amígdala cerebral que libera altos niveles de cortisol (hormona esteroidea) y adrenalina (epinefrina)”, explica la experta con máster en etología canina por la Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno (AEPE).
“Cuando las personas mantienen muy elevados sus niveles de cortisol por periodos prolongados pueden manifestar aumento de peso y de presión arterial, infecciones recurrentes en la piel y enfermedades del sistema musculoesquelético”.
En un estudio realizado por la Universidad de Búfalo, en Estados Unidos, se sometió a un grupo de personas a una situación de alto estrés y se comprobó que el nivel de estrés de los participantes era considerablemente menor cuando en la habitación había un perro.
En el departamento de psiquiatría de la Universidad de Commonwealth en Virginia, Estados Unidos, se llevó a cabo otro estudio que midió las ondas cerebrales de distintos dueños de perros antes y después de pasar un rato interactuando con ellos, y se demostró que presentaban una reducción en sus niveles de cortisol.
Recientemente, la escuela veterinaria de la Universidad de Azabu, en Japón, realizó una investigación que comprobó que las personas que interactúan con perros estimulan la liberación de oxitocina y endorfinas.
“La oxitocina es una hormona producida por el hipotálamo, conocida como la hormona de la felicidad y el altruismo, ayuda a elevar la sensación de placer, confianza y empatía”, explica Ontiveros Canney.
“Las endorfinas, por su parte, son pequeñas cadenas proteicas que se liberan a través de la médula espinal y el torrente sanguíneo para promover la calma, mejorar el humor y reducir la presión sanguínea. Son consideradas opiáceos naturales del organismo que pueden ser más potentes que los medicamentos contra el dolor”.

Contacto saludable
Otro de los beneficios que ofrece la convivencia con perros es que las personas tienden a desarrollar menos enfermedades respiratorias y estomacales.
“Los dueños están expuestos diariamente a las bacterias y parásitos de su perro, eso hace que su organismo desarrolle más anticuerpos y se vuelva más resistente a los gérmenes”, explica Regina Ontiveros Canney, entrenadora canina profesional.
“Además se ha comprobado que los niños que conviven con perros tienen menos problemas de alergias”.
Los canes también ayudan a que sus dueños se mantengan activos físicamente y mejoren su vida social y estado de ánimo. Hay que considerar que la actividad física no sólo beneficia a los dueños, también a las mascotas.
“Los perros son muy activos y necesitan salir diariamente, esto motiva a sus dueños a pasear, caminar o correr”, comparte Ontiveros Canney.
“Y quienes salen a pasear con sus perros tienen una vida social más activa, ya que tienen más posibilidades de relacionarse con otros dueños de perros e interactuar con otras personas”.

Calidad de vida
“Tener un animal de compañía aporta equilibrio emocional, vuelve a las personas más empáticas, atentas, cariñosas y responsables porque están a cargo de una mascota que depende 100 por ciento de ellas”, indica Regina Ontiveros Canney, entrenadora canina profesional.
Sin embargo, cuando se desea, o se tiene ya un perro, se debe estar realmente convencido de que es un compromiso a largo plazo que requiere tiempo, atención y cuidado.
“Hay quienes piensan que con que los perros estén en un jardín o patio muy amplios es suficiente, pero no es así, ellos necesitan salir a otros ambientes, oler cosas distintas, interactuar con otros animales”, advierte la máster en etología canina.
“Si no se les atiende ni se les presta la atención que merecen van a presentar problemas de conductas y generar una serie de comportamientos que a la larga van a perjudicar más que a beneficiar”.
Así que si te gustan los perros y deseas disfrutar de los beneficios que ofrece su compañía, es importante que les dediques el tiempo necesario para cuidar de su salud.