Un debate termina cuando alguien cede y no porque esté convencido sino para no alargar más la discusión, que puede provocar enfado que sólo lleva a que se rompan amistades o dejar abierta la puerta para que el otro y los otros tomen venganza. Es preferible una retirada a tiempo que tratar de imponer las ideas.

Es una situación que se vive en el Cabildo del Ayuntamiento de Aguascalientes, en el que varios regidores le han tomado la medida al alcalde Juan Antonio Martín del Campo, que en lugar de analizar lo que se plantea, quién lo hace y porqué lo hace, se mete en el berenjenal al que sus pares lo empujan.

Varias sesiones ha sido de “toma y daca”, siempre buscando que el titular del Municipio se enrede en la disputa y a final de cuentas termina perdiendo cuando hace pública la queja de que “sólo buscan los reflectores”, porque aún cuando así sea – algo lógico en quien anda en el medio político – debe considerar la posición que él ocupa.

La colisión más reciente tuvo lugar en la comparencia de dos funcionarios, a quienes algunos ediles criticaron por los resultados que tienen y que a su parecer no se ajustan a lo que esperan los aguascalentenses, lo que como movido por un resorte Martín del Campo respondió que con sus cuestionamientos lo único que pretenden es “salir en la nota” sin importarles el daño que causan a toda la administración.

El propósito era armar su “show” y tomaron como pretexto supuestas faltas de los titulares de Servicios Públicos y Protección Civil, sostuvo el Alcalde, lo que es probable, como también es posible que los denunciantes tengan razón, como lo admitió él mismo cuando dijo: “hubo regidores que estuvieron haciendo señalamientos muy puntuales, a lo mejor tienen parte de razón, aunque algunos de ellos dicen que hace casi dos años no has arreglado el alumbrado de una colonia y no me has dado respuesta, por favor, no seamos ingenuos, hay algunos regidores que querían el show, algunos regidores que están ávidos de poder tener reflectores y poder salir en la nota, aunque mínimo se mencione su nombre por el hecho de descalificar”.

De lo anterior se desprenden algunos puntos que conviene comentar, el primero es que acepta que “hay señalamientos muy puntuales, a la mejor tienen parte de razón…”, por lo que reconoce que si existen motivos para airear los problemas, lo que de entrada obligaría a abrir una investigación y en base a su resultado disponer lo que corresponda. Dejar de hacerlo por no capitular es permitir que sigan ahondándose los problemas y que por ahí se vayan las ilusiones.

En segundo lugar, reprochar a los regidores de armar un “show” para salir en los medios es olvidarse que es parte de las estrategias más socorridas no sólo en México sino en cualquier parte del mundo. Los políticos aprovechan la más mínima oportunidad para atacar al de enfrente sin importar si lo que dicen es una falsedad o una mentira a medias. Basta con escuchar o leer las intervenciones de los senadores y diputados federales en las comparencias de los funcionarios que acuden a las cámaras con motivo de la glosa del informe presidencial, que es cuando se aprovecha la oposición para tundirle al Presidente de la República y a los comparecientes, que inmutables y en base a datos duros responden a cada cuestionamiento. Ahí en verdad que hay ofensas que muchas veces son personales, pero no pueden darse el lujo de responder en los mismos términos o hacerlo después, simplemente lo toman como parte de una experiencia y a darle vuelta a la página.

Asimismo, se debe tomar en cuenta que los regidores aprovecharán cualquier espacio o foro para hacerse presentes, ya que más de uno quiere brincar al palacio legislativo, algo que de ninguna manera es nuevo sino que se presenta cada tres años para estas fechas.

Se percibe que en estos dos años no se ha logrado la “química” necesaria entre las dos partes y como ninguna da un paso de costado ahí siguen dándose de codazos, aunque de todos los que integran el Cabildo el que más debe mantener el dominio de sus sentimientos es el Presidente Municipal, por la posición que ocupa y por lo que pretende alcanzar, que no se le olvide que el que se enoja pierde.

JUSTICIA INCOMPLETA

“Reparar injusticias sin crear justicia siempre termina empeorando la realidad”, refrán del obispo sudafricano Desmond Tutu, que define el veredicto de la autoridad laboral en relación con el caso del profesor José Roberto Rincón Arellano, quien ganó la demanda por despido al Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA).

El cese del profesor fue dado con fecha 22 de mayo de 2014, bajo el argumento de que ofendió al titular del Instituto en un festival que tuvo lugar el día 15 del mismo mes con motivo del Día del Maestro, lo que llevó a que Rincón Arellano interpusiera la demanda ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje por considerar injustificada la separación del servicio.

A casi año y medio la Sala 4 de la JLCA resolvió que no hubo apego a la legalidad, laudo que publicó en exclusiva El Heraldo el pasado 12 de noviembre y que ordena diversas indemnizaciones al docente, que hasta su salida fungía como director de la Secundaria Técnica Número Uno, respecto de lo cual se anunció que sería reincorporado pero no como director sino en su puesto de base como profesor, además de pagos diversos.

Podría considerarse que con lo anterior se cierra este capítulo en la historia educativa del estado, y solamente agregaríamos los argumentos del director del instituto para rescindir la relación de trabajo y que puedan ser objeto de análisis por los interesados en el tema.

Aparte del fundamento legal se narra las causales: “…ordenamientos legales en vigor, derivado de los acontecimientos suscitados el pasado día quince de mayo del año dos mil catorce, durante el festival artístico del día del maestro, mismo que tuvo verificativo en las instalaciones que ocupa la velaria del foro de las estrellas, hechos mediante los cuales Usted incurrió en faltas de probidad, en actos de violencia, injurias y malos tratos en contra de su superior jerárquico, además Usted mostró con su actuar una conducta poco decorosa, pues al encontrarse bajo el influjo del alcohol ofendió y denigró la persona y autoridad que invisto, situación que fue evidenciada ante los asistentes a dicho evento, no conforme con las conductas antes descritas Usted incitó al personal asistente, denigrar los actos y políticas que en materia de educación han ejecutado las Autoridades Educativas; está acreditado pues, que Usted dio motivo con actos escandalosos al deterioro de los actos de gobierno y la buena reputación tanto de la imagen de las autoridades como de sus actos, conllevando con ello un detrimento del servicio educativo y de su imagen, cabe hacer mención por ser de vital importancia, que Usted en su carácter de Servidor Público, debe reflejar su integridad en todos sus actos, tanto públicos como privados, ya que está obligado a conducirse siempre respetando las buenas costumbres y los principios morales de la sociedad a la que se debe; más aún ha de poner en práctica el ejercicio constante de las virtudes humanas como la probidad, ya que éstas darán al servidor público el respeto y la confianza necesaria para continuar su encargo, caso contrario al que le acontece, pues Usted, no solo ha demeritado su imagen como educador, sino que arrastró la imagen del Organismo Público Descentralizado, y lo expuso a la crítica, sátira y burla de un grupo de personas”.