La manera de conducir los destinos de un estado se manifiesta en los resultados que se obtengan, por lo que ahora que se mira a la distancia el final del viaje es irrefutable que en los cinco años de gobierno del ingeniero José Carlos Lozano de la Torre han sido de tranquilidad social y política y con un importante avance en materia de inversiones y empleos, pero también está pendiente el combate efectivo a la pobreza, que no han logrado decrecer los programas oficiales y privados.

Los conocedores del tema afirman que la marginación en sus diferentes órdenes es multifactorial, por lo que es difícil alcanzar una solución, pero tampoco se debe dejar fuera a quienes por varias razones están en esa condición. Hace falta mirar hacia los individuos y las familias que están en una situación extrema, que lejos de reducir la cifra va en ascenso.

Aunque los datos oficiales indican que existe una disminución, basta mencionar que en los últimos años pasó de 6 mil a 9 mil el número de pepenadores, a los que se agregan quienes trabajan en la economía informal y otros grupos que viven sin ningún ingreso fijo.

César Montoya Torres, vocero de la Asociación de Recolectores Ecológicos, Chatarreros y Pepenadores de Aguascalientes, fue muy claro en su apreciación: es una labor que está siendo realizada incluso por profesionistas que no han encontrado una oportunidad laboral, por madres de familia que junto con sus hijos buscan allegarse el sustento y de adultos mayores que obtienen entre 20 y 30 pesos diarios que les alcanza para una comida al día.

También se observa a jóvenes que no tuvieron oportunidad de estudiar y carecen de un oficio, por lo que se dedican a la recolección, lo que si bien les proporciona un ingreso de ninguna manera es lo deseable, ya que muchas veces la insatisfacción y el lugar que ocupan en la escala social los empuja al consumo de sustancias prohibidas.

Es agradable escuchar declaraciones como la del líder de los diputados federales priístas, César Camacho Quiroz, que en su visita a esta entidad destacó que en la reciente aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 se dedicará 2,400 millones de pesos para Aguascalientes, mismos que serán destinados a distintos proyectos, pero es algo que no significa nada a los que están fuera de los programas gubernamentales.

Para César Montoya “no ha habido voluntad política para defender a los pepenadores o brindarles mejores condiciones de trabajo, ser pepenador es la última opción de las personas que se quedan sin trabajo, mientras consiguen empleo”, por lo que buscan entre la basura algo que puedan transformar en unas monedas.

Es un trabajo que comienza en la madrugada al hurgar en los contenedores y se alarga hasta el mediodía o entrada la tarde con el traslado de lo que se obtuvo a la empresa que compra este tipo de desperdicios. Una labor fatigosa y además peligrosa para la salud, pero no tienen otra alternativa que hacerla los siete días de la semana.

Aunque el ayuntamiento capitalino entregó algunos triciclos para facilitar su labor no los libra del alejamiento económico y social en que se encuentran. Hace falta ofrecerles soluciones y la instrumentación de programas que contribuyan a mejorar su condición de vida, que sean de utilidad en cuestión de semanas, olvidándose la costumbre de iniciar con un estudio socio económico que se lleva semanas y hasta meses y cuando finalmente se termina es porque se acabó el sexenio.

Mientras exista ese tipo de problemas la tarea oficial será incompleta, por lo que es necesario ver hacia ese segmento y entender que atrás de cada uno hay otros que dependen de ellos y que si no se les ayuda a salir del estado en que se encuentran seguirá en aumento. Es el otro Aguascalientes que no se quiere aceptar, pero ahí está, personificado en el ir y venir diario por las calles de lo que se ha dejado de hacer.

A CARRETADAS

Está más que comprobado que México es un país de claroscuros, ya que mientras los pepenadores apenas les alcanza para mal comer los partidos políticos están sobrados de dinero, de un recurso que no contribuyeron a conseguirlo en lo más mínimo, pero sí lo gastan con el mayor de los gustos.

Se han hecho múltiples intentos para reducir el dinero que se destina a los partidos, sin embargo lejos de lograrlo cada año crecen las partidas, que se convierte en un insulto para los millones de mexicanos que están en pobreza.

El año próximo los ocho partidos se repartirán 4 mil 31 millones 121 mil 882.76 pesos como parte del subsidio destinado para gasto ordinario, actividades especificas y para apoyar el liderazgo político de las mujeres. El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el pasado 23 de noviembre la asignación de recursos que se entregarán prorrateados cada mes.

De ese financiamiento global el PRI recibirá mil 21 millones para actividades ordinarias y 30 millones 631 mil para actividades específicas. Al PAN le corresponden 774 millones 204 mil pesos para actividades ordinarias y 23 millones 226 mil pesos para actividades especificas. El PRD obtendrá 470 millones 289 mil pesos para actividades ordinarias y 14 millones 108 mil pesos para actividades específicas. El PVEM alcanzará 351 millones de pesos para actividades ordinarias y 10 millones 558 mil pesos para actividades específicas. Al Partido Movimiento Ciudadano le otorgaron 327 millones 344 mil pesos para actividades ordinarias y nueve millones 820 mil para actividades específicas. Nueva Alianza se benefició con 255 millones 146 mil pesos para actividades ordinarias y siete millones 654 para actividades específicas. El Partido Movimiento de Reconstrucción Nacional contará con 395 millones 026 mil pesos para actividades ordinarias y 11 millones 850 mil pesos para actividades específicas. Al Partido Encuentro Social le fueron asignados 243 millones 485 mil pesos para actividades ordinarias y siete millones 304 mil pesos para actividades específicas.

Además, cada uno de los ocho partidos recibirá nueve millones 596 mil pesos para franquicias postales y 86 mil 687 pesos para franquicia telegráfica.

Esos miles de millones de pesos son para promover la democracia, al menos ese es el justificante de los políticos para gastar con toda la alegría del mundo el dinero que proviene de los impuestos que pagan los habitantes que sí trabajan. Es una riqueza que choca con la pobreza de millones de connacionales sin que se logre cambiar el estado de cosas, porque quienes aprueban ese gasto en la Cámara de Diputados pertenecen a los partidos. Un nudo gordiano a la mexicana.

BOMBA DE TIEMPO

El senador Miguel Romo Medina urgió a modernizar el sistema penitenciario nacional, ya que en las actuales condiciones es un problema que puede hacer crisis en varias cárceles al haber un sobre cupo. El vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Senadores destacó que se debe establecer mecanismos de reinserción social, que asegure la reincorporación de quienes delinquen, para ello se deben aplicar medidas de acuerdo a la gravedad de los actos delictivos y peligrosidad, que permitan implantar el período de atención. Estableció que más que fracaso hubo un gran abandono, hubo un momento en la década de los 70 donde se dio una gran reforma penitenciaria y se construyeron un número importante de centros penitenciarios y se crearon leyes para readaptar socialmente y la ley de normas mínimas. “Lamentablemente, el tiempo pasó y se abandonó, y cuando no se continúa y no se fortalece no se avanza y si no se sigue una política de actualización se cae”, por lo que se requiere trabajar intensamente en una reforma que asegure mejores condiciones para los internos y realmente les ayude a buscar un cambio de vida.