Amarse, respetarse y ser fieles todos los días de su vida, son las promesas de amor que intercambió la pareja de novios formada por Octavio Hurtado Castellanos y Anahí Mondragón Díaz.
Sus esponsales se llevaron a cabo en la Parroquia del Señor del Encino, donde estuvieron presentes sus familiares y amigos más cercanos, entre los que destacó la presencia de los señores: Soledad Castellanos, Héctor Mondragón e Irma Díaz, mamá y papás de Octavio y Anahí, respectivamente.
Por supuesto, fue un día muy especial para la pareja de contrayentes, pues ambos vieron cristalizado su más grande sueño de amor, al dar un paso importante en su relación. De ser novios, se convirtieron en marido y mujer, por lo cual elevaron sus oraciones para agradecer a Dios por los favores recibidos, especialmente por permitirles conocerse y fundar una nueva familia.
Indudablemente, el momento más emotivo fue cuando Octavio y Anahí, ante la mirada de sus allegados, intercambiaron los accesorios nupciales que simbolizan las promesas, además de prometer recibir con alegría los hijos que Dios les mande como fruto de un amor verdadero.
Finalmente, la pareja recibió la bendición mediante el séptimo de los sacramentos, en medio de espontáneos aplausos por parte de la concurrencia.