Aceptaron convertirse en marido y mujer Claudia Karina López Esparza y Francisco Javier Ortega Mendoza, teniendo como marco el bello templo de Nuestra Señora del Rosario (La Merced).
Los padres de los contrayentes, Alicia Mendoza por parte del novio y Rosa Inés Esparza Díaz y Ramón López Valtierra, por parte de la novia, acompañaron a los jóvenes en ese día tan importante al igual que Karina Saidy Saucedo y Rodrigo Gómez Navarro quienes, como padrinos de boda, fueron testigos del amor que se profesaron uno al otro en una emotiva ceremonia.
Claudia y Francisco manifestaron su amor mediante los votos matrimoniales los cuales, tomados de las manos y mirándose fijamente a los ojos, intercambiaron con total convencimiento.
El representante de Cristo en la Tierra bendijo las argollas, las arras y el lazo que son símbolos de unión indisoluble ante los ojos de Dios, mismos que los ahora esposos intercambiaron delicadamente en el momento central de la ceremonia eucarística.
El padre bendijo esta unión sacramental y los declaró marido y mujer hasta que la muerte los separe.
El significativo acontecimiento fue festejado en el salón Quinta MK, a la cual acudieron familiares y amigos para felicitar a los recién casados en esta nueva etapa de su vida, deseándoles la mayor felicidad posible para los jóvenes enamorados.