Amarse hasta el final de sus días fue lo que se juraron ante el Cristo Negro de El Encino, Juan Valdés y Sofía Gallo.
La pareja acudió al recinto en compañía de sus papás y padrinos encabezando el cortejo nupcial para hacer su arribo, al final, la reluciente novia, luciendo su impecable ajuar en blanco brillante.
El ministro de la iglesia que presidió la santa misa, otorgó la bendición a la pareja con la ferviente invitación a que a lo largo de su vida conyugal, procuren mantener vivo su amor. La comunicación es una parte fundamental para que un matrimonio funcione, les dijo y por lo tanto les recomendó que, sin importar las tempestades, es un sacramento que debe ser protegido ante todo.
Los novios intercambiaron sus votos, consagrándose uno al otro con las promesas de fidelidad y respeto.
Con estas palabras los contrayentes se aceptaron con pleno convencimiento conformando así una nueva familia católica.
Para celebrar su unión se ofreció un brindis en honor a los nuevos esposos, quienes en agradecimiento a sus seres queridos por su especial acompañamiento, acudieron a cada mesa, para tomarse la foto del recuerdo y manifestaron su enorme gratitud por su asistencia.