LOS ÁNGELES.- “Cómo Ser un Latin Lover” mantiene su éxito tanto en la taquilla de Estados Unidos como en la mexicana.
La cinta protagonizada y producida por Eugenio Derbez se mantuvo en el top ten del país vecino, en séptimo lugar, al lograr 3.8 millones de dólares en su tercera semana, para un total de 26 millones de dólares desde su estreno en ese territorio, según Box Office Mojo.
Además, en México se sostuvo en el primer lugar, a pesar de los estrenos de “Alien: Covenant” y “El Rey Arturo: El Comienzo de la Leyenda”, a los que dejó en segundo y tercer lugar, respectivamente. En el país, la comedia de Derbez alcanzó casi los 300 millones de pesos en dos semanas de exhibición, según Canacine.
La cinta trata sobre las experiencias de Máximo (Derbez), un gigoló no tan joven que se ve obligado a mudarse con su hermana Sara (Salma Hayek) y su sobrino Hugo (Raphael Alejandro). La historia se desarrolla en Los Ángeles y muestra a los personajes latinos de manera favorable.
Además de Salma, cuenta con actuaciones de los estadounidenses Rob Lowe, Raquel Welch, Michael Cera y Kristen Bell.
“Máximo pasa de una mansión a la casa de su hermana, y debía haber un contraste, pero no quisimos que fuera una pocilga, pues sería caer en el estereotipo de que, como la hermana es latina, entonces es la pobre, es la fregada, con un trabajo horrible”, expresó el actor. “Decidimos mejor dignificarla, que fuera exitosa”.
El libreto presentó una combinación entre el humor de dos culturas, pues lo desarrollaron guionistas estadounidenses, Derbez le imprimió un sello propio y sus escritores aportaron ideas. Salma llegó al proyecto en el último minuto pero también tuvo una fuerte influencia.
“No sabíamos si yo iba a poder estar o no, y ya habían empezado a filmar. Qué pantalones porque no contrataron a nadie más. Al final, sí llegué”, platicó Hayek, quien además se encargó de que el departamento de su personaje y los alimentos que preparaba lucieran auténticamente latinos.
Hayek y Derbez vieron que tenían gran química, lo cual los animó a improvisar en sus escenas. (Sandra Rodríguez/Agencia Reforma)