Heriberto Alcalá Guerrero

Se presume que lo eligieron como blanco desde que estaba en el interior del banco; cuando salió, llevando consigo fuerte suma de dinero, el empleado fue seguido por dos sujetos armados con pistolas.
En esta ocasión no se desplazaron a bordo de motocicleta sino en un vehículo. Cuando el empleado llegó a la empresa en que labora, justo en la puerta fue víctima del violento atraco. Nada pudo hacer para impedir que lo despojaran del dinero.
Los sujetos huyeron a bordo del mismo auto. Por supuesto que hubo movilización policial pero no se logró dar con el paradero de los delincuentes.
El asalto ocurrió ayer aproximadamente a las dos de la tarde. El empleado retiró el efectivo en una sucursal bancaria ubicada en la zona norte de la ciudad; jamás percibió algo sospechoso o amenazante. Mucho menos cuando estaba en el interior del banco.
Así, ajeno al peligro que la acechaba, salió del edificio para abordar su auto y regresar a la empresa en la que labora, Flextronics, ubicada en la 45 norte.
En el trayecto tampoco enfrentó incidencias. Lo seguían a corta distancia los dos asaltantes pero él, no lo percibió.
Al llegar a la empresa solicitó al vigilante que le permitiera el acceso. En eso estaban cuando de súbito aparecieron dos sujetos a bordo de un vehículo Stratus color blanco. Uno de ellos descendió y pistola en mano se acercó al empleado; apuntándole, le exigió que entregara el dinero. Le respondió con otra pregunta que pudo costarle caro: ¿Cuál dinero? y esto desató la ira del asaltante.
Ya con voz más amenazadora le advirtió que si oponía resistencia le pesaría; que ellos -los hampones- sabían que llevaba dinero en efectivo. En ese instante concluyó que no tenía caso poner en peligro su vida; que posiblemente lo siguieron desde que salió del banco. Sin más alternativa les entregó el dinero.
El vigilante, tampoco pudo impedir el robo. ¿Qué podía hacer un guardia desarmado contra dos pistoleros dispuestos a matar? Permaneció quieto y en cuanto los sujetos emprendieron la fuga, tanto él como el empleado dieron aviso al servicio de emergencia. El reporte provocó fuerte movilización de patrullas pero los malvados se hicieron ojo de hormiga.