Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La Secretaría de Educación Pública ha puesto en manos de supervisores, directores y maestros, el nuevo Modelo Educativo y el Planteamiento Curricular 2016 con el objeto de que los analicemos, en los consejos técnicos, antes de aplicarlos en las escuelas. Legisladores, intelectuales, organismos no gubernamentales, iniciativa privada, padres de familia y demás sectores sociales, están siendo también consultados, sobre los mismos documentos, con la intención de recabar sus puntos de vista de la viabilidad de las propuestas que se presentan en ellos; sin embargo, sea dicho con todo respeto, nadie mejor que los maestros tiene los elementos de juicio para opinar si los planteamientos del Modelo Educativo y del diseño curricular son factibles de aplicarse en nuestras escuelas, o requieren adecuaciones y de apoyos indispensables para que cobren realidad. En tal virtud, es de capital importanciaque los maestros analicemos cuidadosamente los documentos de referencia, tanto de manera individual como en los consejos técnicos escolares, para visualizar sus alcances, las limitaciones, las implicaciones y los apoyos que necesitamos, porque finalmente seremos nosotros los responsables de su aplicación en las aulas.
Hay propuestas que no tienen discusión; por ejemplo, en los fines se dice “Habrá que formar integralmente a los educandos”. Esta disposición está desde el Constituyente de 1917 y los maestros, en nuestro diario quehacer, hemos procurado que este fin se alcance gradual y progresivamente y seguiremos atendiendo, con la misma idea, a las nuevas generaciones.Pero hay otras propuestasque invariablemente requieren de apoyos para poder desarrollar las actividades que se nos indican; tal es el caso que a los docentes nos señalan que debemos utilizar la tecnología más avanzada en la búsqueda, junto con los alumnos, de la información más actualizada en el estudio de los contenidos programáticosy que utilicemos, también, las mismas herramientas para hacer más didácticas, agradables y efectivas las clases. Esta propuesta no tan sólo es aceptable, sino ampliamente recomendable; el problema está en que gran cantidad de nuestras escuelas no tiene computadoras, ni proyectores, ni internet; otras tienen el equipo electrónico, pero éste ya no funciona por obsoleto o por falta de mantenimiento. Las escuelas que sí disponen de herramientas modernas, y en buenas condiciones, en ellas sí se podrá llevar a cabo la enseñanza como lo señala el nuevo Modelo Educativo y ¿las escuelas que no cuentan con estos equipos electrónicos? Para desarrollar actividades de este tipo, como primera condición, todas las escuelas deben contar con la infraestructura y equipamiento necesario y los maestros ser capacitados; de no ser así, la propuesta que estamos comentando corre el riesgo de quedar simplemente como una buena intención. Lo mismo puede pasar con la propuesta que se hace a los directores y supervisores en el sentido de que ahora dediquen la mayor parte de su tiempo laboral en el asesoramiento y acompañamiento pedagógico a los docentes; sin embargo, cada día se les acumula más la carga burocrática y se les quitan los auxiliares que tenían, en detrimento de la atención sustantiva. Para que los directores y supervisores puedan atender lo académico necesitan un apoyo que se encargue de lo administrativo y asesores que apoyen las labores pedagógicas en las escuelas; lo que la Secretaría de Educación ya ha dicho en el discurso, pero ha quedado en eso, en discurso.
Los supervisores, los directores y los maestros, estamos dispuestos a trabajar conforme las propuestas del nuevo Modelo Educativo y del Planteamiento Curricular 2016, pero necesariamente las autoridades federales y estatales deben brindarnos los recursos, los equipos, los materiales y las capacitaciones pertinentes, para poder cumplir con las tareas que se nos encomiendan; y estas son las cuestiones que debemos plantear en los consejos técnicos escolares. En éstos debemos ser claros qué sí podemos realizar, qué sí podemos cumplir pero siempre y cuando nos proporcionen lo necesario y qué no se puede realizar por inviable y porque atenta en contra de nuestros derechos laborales. En estos días y hasta el 30 de septiembre tenemos la oportunidad de seguir analizando los documentos mencionados, de manifestar en lo que estamos de acuerdo, en lo que no estamos de acuerdo y argumentar por qué no y, en su caso, hacer propuestas más viables. Con base en las observaciones y propuestas que hagamos los maestros del país se reformularán los documentos rectores del sistema educativo. Esta es la oportunidad de participar y para que seamos escuchados en lo que es nuestro campo de acción.