Mientras Martín Orozco Sandoval tenga a salvo sus derechos políticos, llegado el momento, puede rendir protesta como gobernador, toda vez que fue el candidato electo; a la fecha, ningún juez ha decretado lo contrario; actualmente es un senador con licencia y conserva el fuero, señaló el delegado estatal del INE, Ignacio Ruelas Olvera, al precisar que el candidato electo a gobernador está en el ejercicio de sus derechos.

Recordó que en su momento, el Juez Sexto de lo Penal, instruyó al otrora IFE para que hiciera una anotación marginal de su situación legal ante la denuncia en su contra, pero nunca le suspendió sus derechos, continuó en la lista nominal de electores.

“El haber estado su nombre en la boleta electoral, es una prueba fehaciente de que conserva sus derechos políticos; mientras siga con licencia, el fuero no se pierde y hay jurisprudencia al respecto”, añadió el especialista.

Consideró que hay que esperar la resolución de los tribunales, en relación a la impugnación de los resultados electorales, para saber si se anula la elección o si se ratifican los resultados.

En tanto, el abogado constitucionalista Arturo Orenday González comentó que el caso MOS está subjudice y todo puede pasar, ya que en materia electoral falta mucho por hacer, en la ley hay claroscuros, y los jueces resuelven a su criterio.

Sobre el fuero, hay dos criterios, uno que se pierde al entrar en funciones el suplente, que en este caso es Jesús Santana, y es el que conserva el fuero, porque no se puede desdoblar para dos personas, el fuero es para la función, no para la persona y sólo está en discusión un escaño.

Asimismo, comentó que hay presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario, y mientras no haya sentencia condenatoria, de los supuestos delitos que se le imputan, Orozco Sandoval sigue conservando sus derechos personales (antes garantías individuales), que deben interpretarse en el sentido que más beneficien a la persona.

Hizo hincapié en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, es el que tiene la última palabra, y este caso debe resolverse a la brevedad, para acabar con la zozobra que hay en la ciudadanía, para que el triunfador pueda integran su gabinete, hacer su programa de gobierno, etc., aunque ambas partes ya trabajan en lo propio, en espera de la resolución judicial.