Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, hablar de México, en ocasiones, es hablar de problemas políticos, económicos y sociales, de inseguridad, de corrupción, de pobreza, de desempleo, de estancamiento en el desarrollo nacional y de una infinidad de aspectos que reiteradamente tienden al lado negativo. No, no se lo voy a negar, en México hay una gran cantidad de problemas y deficiencias, pero yo le cuestiono ¿acaso usted no observa algo positivo en el país?, ¿qué ganamos con nada más estar hablando de nuestra problemática?, si no actuamos, si no creemos en nuestro país.

Cada uno de nosotros es pieza fundamental en el progreso de México, de cualquier edad, sexo, profesión, clase social, etc. Todos formamos parte de nuestra nación, de sus realizaciones y resultados. Es motivo de tristeza ver como los mexicanos tan sólo nos enorgullecemos de nuestro país en tan pocas ocasiones, que se pueden contar con los dedos de la mano. Si México tuviera la posibilidad, haría que todos los días fueran 16 de septiembre o 20 de noviembre. A eso yo no le llamo patriotismo, le llamo cobardía, sólo usamos los colores patrios cuando éstos nos proporcionan orgullo y felicidad.

Yo lo invitaría a que ese orgullo hacia nuestra patria, sus costumbres y tradiciones, se refleje diario en nuestras labores y actitudes, no debemos avergonzarnos de una nación entera por algunas circunstancias que no nos favorecen, cuando existen miles, que digo, millones de personas que buscan de una forma justa su porvenir, labrando campos, enseñando en las aulas, proporcionando servicios, en fin, enalteciendo a su familia y a ellos mismos.

No debemos de quejarnos de las circunstancias en las que vivimos, debemos luchar con determinación y fe para mejorarlas. En todos los aspectos de la vida vamos a encontrar un lado negativo y otro positivo, se los aseguro, en su familia, en un grupo de amigos, en un trabajo, en su escuela y también, ¿por qué no?, en nuestro país. Debemos buscar el lado positivo y tratar de darle un giro completo al negativo.

Nosotros como mexicanos tenemos nuestras responsabilidades y compromisos con el país, por ejemplos, los jóvenes, deben estudiar, prepararse y capacitarse para que, en un muy próximo mañana, sean de quienes dependa, en gran parte, la estabilidad y el avance de las condiciones del país. Por otro lado, todos debemos colaborar ayudando de una u otra manera a la comunidad, aportando ideas, evitando vicios, conservando el orden, etc.

Debemos creer fiel y optimistamente en el país, amémoslo como lo que es, nuestra tierra y nuestra patria. Si observa y analiza cautelosamente el presente y el posible futuro de México, podrá darse cuenta de que se tiene gente de bien y capacitada, pero con un gran defecto, falta de confianza y amor a México, ese México que sólo es cobijado cuando obtiene resultados positivos, pero ignorado cuando éstos no los obtiene.

Un país que progresa da como resultado que su gente también progrese, debemos buscar nuestra superación pero pasando antes por la del país. Yo lo exhorto a que crea en México y en Usted mismo, a que este sentimiento de confianza y fe lo manifieste y transmita a las demás personas y las convenza de que es nuestra salida a los problemas que nos aquejan actualmente. Preparémonos, pues, para nuestro futuro y para superar lo que han hecho las generaciones que nos anteceden. Va por México!!!

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

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