Confían su amor a Dios

Una tarde soleada fue la ideal para que Luis Guillermo Ruiz Cansino y Kahori Oya Fernández dieran un paso más en su sólida relación, y es por ello que arribaron en compañía de sus padres y padrinos al templo de San Antonio de Padua, para recibir la bendición de Dios por medio del sacramento del matrimonio.
En presencia de sus seres queridos, quienes atestiguaron el conmovedor momento, la pareja frente al siervo de la Iglesia que presidió su celebración eucarística, manifestó su amor y fidelidad mutua y eterna, mediante los votos y el intercambio que hicieron de los símbolos sagrados como son las argollas, las arras y por supuesto el bendito lazo.
El instante en que sus manos fueron consagradas con el agua bendita que derramó el clérigo, los convirtió ante los ojos del Padre Divino en marido y mujer, una sola carne unida en un vínculo indisoluble.
Este día tan especial en la vida de los recién casados fue festejado en un espacio único que la pareja eligió y que con todos sus allegados disfrutaron de una velada que se prolongó par varias horas, con un ambiente romántico.