Confían en Dios su matrimonio

Un día memorable para Jaime Ortega Martín del Campo y Gabriela González Muñoz fue el día de su boda, momentos que atesorarán en sus corazones para toda la vida.
La emotiva ceremonia eucarística fue enmarcada por el majestuoso templo de San Antonio de Padua, recinto que los albergó en compañía de Jaime Ortega Alba y María de los Ángeles Martín del Campo Herrera, padres de Jaime y por parte de Gabriela, sus papás, Gabriel González Castrán y Claudia Elena Muñoz Álvarez.
Con gran convencimiento los jóvenes intercambiaron argollas mientras pronunciaban sus votos matrimoniales, instante que fue atestiguado por sus padrinos de velación, Federico González y Lucrecia Iveth Álvarez Aranda.
Como símbolo de unión indisoluble, sus manos entrelazadas fueron bendecidas en el nombre de la santísima trinidad, quedando unidos hasta el fin de sus días, acto sublime que fue celebrado por los presentes con numerosos aplausos de gozo.
Luego de la santa misa, el salón Lucernario se vistió de fiesta para recibir a los recién casados, espacio que permaneció por varias horas en un ambiente romántico, que la feliz pareja disfrutó enormemente.

Compartir
Artículo anteriorAlianza sagrada
Artículo siguienteCumplen sueño de amor