Los bellos ornamentos del Templo de Nuestra Señora del Rosario, enmarcaron la emotiva ceremonia religiosa en la que se unieron como esposos a través del séptimo de los sacramentos, José Julián Delgadillo Gamboa y Ana Isabel Alvarado López.
Acompañados por sus respectivos padres, José de Jesús Delgadillo López y María Angelina Gamboa Rosas por parte del novio, así como Miguel Ángel Alvarado Servín y Delia Margarita López Berumen, por parte de la novia, los contrayentes fueron bendecidos ante el altar de Dios.
Ambos, elegantemente vestidos para tan importante ocasión, intercambiaron votos de amor eterno, teniendo como testigos de este juramento a sus padrinos de velación.
El mensaje que el presbítero Alfonso Velarde Díez de Bonilla ofreció a la pareja, fue una invitación para que a partir de ese momento vivan en completa armonía, comunicación y cariño mutuo, para afrontar sabiamente cualquier dificultad que se les presente en su maridaje, cimentando y encomendando a Dios su hogar.
Felizmente, los recién casados celebraron tan venturoso acontecimiento, con una distinguida recepción en la Casa de la Cultura, a la cual acudieron familiares y amigos más cercanos, para brindar en su honor, acto que recibieron con agrado.

Compartir
Artículo anteriorAlianza indisoluble
Artículo siguienteAmor eterno