Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Mar .- Un juzgado federal condenó a 25 años de cárcel a tres agentes de la Policía Federal Ministerial de la Procuraduría General de la República (PGR), acusados de plagiar a una persona y “sembrarle” droga, con el fin de extorsionarla con 400 mil pesos.
El Juzgado Primero de Distrito en Procesos Penales Federales en esta capital halló culpables a Jericó Israel Pérez Hernández, Kristian Gilberto Paz Sampedro y Gibrán Jorge Orozco Mendoza del delito de privación ilegal de la libertad con el propósito de ejecutar la extorsión agravada.
Al dictar sentencia en la causa penal 82/2013, María del Pilar Argueta, secretaria en funciones de juez, también les impuso el pago de una multa de 4 mil días de salario, equivalentes a 259 mil 40 pesos, informaron fuentes del Poder Judicial de la Federación.
Se trata de un caso investigado y consignado por la Visitaduría General de la PGR, que se remonta al 2 de septiembre de 2013.
La mañana de ese día, indican los datos obtenidos, la víctima conducía un carro Astra cuando fue interceptado en la Calle de Costa Rica, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por un taxi y una Suburban blanca.
Una de las cámaras de la Secretaría de Seguridad Pública grabó el momento en que los ahora sentenciados bajan de los vehículos, con sus uniformes y chalecos oficiales, y obligan a la víctima a descender de su unidad.
Enseguida la someten, le tapan la cabeza y se la llevan en la Suburban al Centro de Operaciones Estratégicas (COE), de la Delegación Álvaro Obregón.
El plagiado fue ingresado por la puerta trasera del COE y, aunque no fue registrado oficialmente, los policías procedieron a tomarle las huellas digitales y luego lo fotografiaron con bolsas de cocaína y mariguana que estaban en una mesa.
“Todo esto es tuyo”, le dijeron los agentes, según el testimonio del retenido, quien fue internado en los separos del COE y nunca lo pusieron a disposición del Ministerio Público Federal.
La PGR asegura que Pérez, Paz y Orozco llamaron a los familiares de la víctima para pedirle el dinero o de lo contrario se iría a la cárcel, acusado de poseer droga.
“Necesitamos 400 mil pesos para quitarles el problema”, le dijeron los agentes a la esposa de la víctima, cuando acudió al COE.
La mujer no quiso un arreglo y presentó la denuncia ante la Visitaduría General, autoridad que la noche del mismo día acudió al sitio donde estaba el detenido y lo interrogó. Éste manifestó la exigencia de dinero de los policías.
Según el expediente, en su declaración, los uniformados no acreditaron la legalidad de la detención, el origen de la investigación de la que era objeto la víctima ni la razón por la que no fue registrado su ingreso al COE.
Tampoco justificaron la inexistencia de un examen de integridad física ni el motivo por el cual no se había puesto a disposición del MP.
Esa misma noche, los tres elementos de la PFM fueron detenidos y desde entonces se encuentran presos en el Penal Federal de Hermosillo, Sonora.