Analine Cedillo
Agencia Reforma

En la competencia por nuevos huéspedes, los hoteles no sólo apuestan por las camas más cómodas o WiFi gratuito: ahora la atención está en la música.
En aquellos alojamientos donde la selección musical ha sido curada, lo que se escucha en cada área (lobby, gimnasio, alberca, habitaciones) tiene un propósito específico que va de acuerdo con la vocación del espacio, la hora del día y hasta el estado de ánimo que se pretenda contagiar al huésped.
“La musicalización en hoteles se ha vuelto más sofisticada por el simple hecho de entender que la música tiene un rol muy importante a la hora de influir en los procesos de compra de un consumidor o durante la estadía de un cliente en un hotel”, asegura Pedro Pla, vocero de Brandtrack, compañía especializada que ha trabajado con varios alojamientos, entre ellos la colección de hoteles de lujo Banyan Tree.
“Se nos acercaron con la preocupación de que no tenían el tiempo necesario para ocuparse de la correcta selección musical y tampoco sabían específicamente que música reproducir”, cuenta Pla, “se les armaron distintos canales musicales pensados en el target de clientes cinco estrellas”.
Así, ya no es raro que cuando un hotel se somete a un proceso de renovación, además de rediseñar el interiorismo, crear nuevas experiencias gastronómicas o refrescar los tratamientos del spa, se busque una nueva identidad a través de canciones.
“Utilizamos la música para crear la experiencia del cliente, que se sienta más a gusto, para fortalecer el vínculo, para ambientar y diferenciar al hotel”, explica Nico Dumont, music curator de ME CABO y DJ residente de este hotel situado en Los Cabos, que reabrió recientemente con un nuevo concepto.
La labor de Dumont es desarrollar una progresión musical armónica, desde la primeras horas del día, hasta más allá del atardecer.
“Tomamos en cuenta mucho lo que se quiere generar en cada lugar y lo que sucede. Por ejemplo, el lobby es una parte muy importante porque es el primer contacto con el hotel, ahí se tiene que escuchar toda la música que en general va a sonar, es el lugar de conexión”, añade.
El DJ y su equipo de trabajo escuchan todos los tracks que van a sonar y se ocupan de filtrar. Su criterio es evitar los temas estridentes, que pueden molestar, que tienen variaciones en el volumen o muchas guitarras eléctricas.
“Lo que siempre vamos a respetar es que sea música alegre, nada oscuro”, enfatiza el experto, “en las habitaciones vas a tener una música sugerida por el hotel y opciones para que tú elijas: soul, jazz, lounge, pop, deep house, house, new disco…”.

También en vivo
Otros hoteles van más allá de una selección musical cuidada y su estrategia es atraer a huéspedes más jóvenes o diferentes por medio de conciertos íntimos y convenios especiales con artistas.
Aloft Hotels, parte del grupo Starwood, tiene el proyecto global Live @Aloft Hotels, enfocado en difundir la música de artistas nacionales, usando las instalaciones de los alojamientos como un foro para shows acústicos.
En México hay hoteles de esta marca en Guadalajara y Cancún y su programación se puede seguir a través de su página oficial en Facebook.
Por otro lado, el año pasado Le Méridien presentó su alianza musical con la agrupación Nouvelle Vague, con un concierto en el bar del hotel en la Ciudad de México. El proyecto consiste en un playlist de 24 horas creado por el grupo, que consta de sus canciones originales y la de otros artistas que los inspiran.
“Esta música, curada especialmente para Le Méridien, se escucha en el Hub (lobby) de cada hotel de día y de noche”, explica Pablo Henderson, director asociado de la marca en EU, “además ha realizado una gira mundial en distintos hoteles y resorts durante 2014 y 2015”.
La próxima vez que te hospedes, especialmente en un hotel que apunte a un mercado joven y hasta millenial, pon atención a la atmósfera musical, seguramente poco de lo que escuches es casualidad.