Alberto Bortoni
Agencia Reforma

La sobrealimentación ha llegado a Infiniti y en dos formas. La primera es con un motor de 2 litros turbocargado el cual, según han dicho los directivos mexicanos de la marca, no llegará a nuestro País. La segunda, en la forma de un nuevo motor V6 de 3.0 litros; con inyección directa, doble turbocargador y 400 caballos de fuerza. Este, sí llegará al mercado y se le conocerá como Q50S.
El Q50S se convertirá en el tope de gama del Q50 y hay justificación de sobra para ello. La más importante está bajo el cofre; el motor.
Infiniti ha desarrollado este nuevo motor que será utilizado en otros modelos de la gama y para el cual el Q50 ha sido la primera aplicación. Es un motor potente y con un amplio torque desde bajas revoluciones. Algo interesante es que se siente muy poco retardo del turbo. La transmisión automática de siete velocidades tiene las relaciones suficientes para mantenerlo en un rango de operación interesante.
Hay una gran cantidad de modalidades que controlar en el Q50S. Se puede calibrar la respuesta de la suspensión, de la transmisión, de la entrega del motor y de la dirección. Pero aún en la modalidad normal queda claro que se trata de un sedán deportivo, rápido y de cuidado.
Es un auto de tracción trasera, la configuración deseada en un sedán deportivo. Pero esta misma condición obliga al conductor a poner atención en lo que hace, pues la parte trasera se desliza fácilmente a la menor provocación aún en la modalidad normal.
La transmisión es rápida y cuenta con controles tras el volante para quien quiera conducirla en modalidad manual. Y aún que se trata de una transmisión automática de siete velocidades, el motor es muy flexible en su entrega de potencia, por lo que no necesariamente se requieren muy altas revoluciones para lograr una muy buena respuesta.
Según afirma Infiniti, el motor es más ligero que el naturalmente aspirado del Q50 inicial. Sobre el auto esta ligereza se puede sentir en el eje delantero. Es un auto ágil y cambia de dirección rápido, pero la sensación es un poco más hacia el lado nervioso de manejo.
Una de las cualidades que Infiniti presume del Q50S es que cuenta con la nueva generación de la dirección activa DAS. Se trata de una dirección en verdad única, con un control completamente electrónico. Las opiniones al respecto son encontradas. Por un lado, es una dirección más cómoda en el uso diario pues no transmite bordos y baches del pavimento al conductor. Además, permite que el auto tenga diferentes relaciones de giro; es decir, cambiándole de modalidad la dirección modifica no sólo su resistencia sino también su velocidad de respuesta, haciéndola mucho más rápida de manejar.
Sin embargo, esa desconexión que tiene con el sistema eléctrico también produce una desconexión con el pavimento y cuesta un poco de trabajo acostumbrarse a esta falta de retroalimentación instantánea que se tiene con un sistema mecánico.
El Q50S tiene la mira en los sedanes deportivos alemanes; y pareciera que tiene lo suficiente para hacerles competencia seria. Quizá le falte un poco de aplomo en comparación a algunos de sus competidores, pero lo compensa con una buena aceleración y seguramente un precio más conservador, aunque todavía no anuncia Infiniti los precios oficiales para nuestro País.
La marca planea que el auto esté ya disponible en México a mediados de este año.