El día de hoy comienza la Cuaresma, evento que no solo está plagado de actos religiosos, piadosos y litúrgicos, pues durante esta celebración, las cocinas cambian de olor, de sabor y de sazón; una parte muy importante durante estos cuarenta días, que comienzan con el miércoles de ceniza y concluyen con el domingo de resurrección, es el ayuno y la penitencia en memoria del tiempo en que Jesús permaneció en el desierto en abstinencia de alimentos y de tentaciones, sin embargo, otra de las partes fundamentales son los alimentos que se consumen, y aunque esto se ha desvirtuado, pues anteriormente las mesas se llenaban de “comida de penitencia”, mientras que ahora están repletas de verdaderos manjares, señaló el historiador Christian Medina López Velarde.
Señala que aunque todavía muchas cocinas de la entidad huelen a habas, lentejas, pipián, capirotada y torrijas durante estas fechas, otras más ya han incluido pescado, camarones e incluso carnes rojas, pues una gran parte de los aguascalentenses dejaron de respetar la abstinencia de estos alimentos; “en la actualidad no sólo ya no se respeta la abstinencia de carne, sino que la comida de penitencia se sustituyó por verdaderos manjares”, subrayó.
Algunas otras cosas han cambiado con respecto a las tradiciones que los católicos llevaban a cabo durante estas fechas, el historiador refirió que anteriormente las familias usaban estos días como pretexto para reunirse, mientras que en la actualidad la casa de los abuelos luce vacía; “los viernes de Cuaresma pasaban a ser los días en que se juntaban las familias en las casas de las abuelas, precisamente para celebrar la comida de las siete cazuelas”.