Como hijo de Dios fue bien recibido el bebé Eduardo Dávila Loy, mediante el sagrado sacramento del bautismo.
El representante de Cristo en la tierra, le dio la bienvenida al pequeño, quien portaba hermoso ropón blanco como su alma, a la casa del creador del templo de Nuestra Señora del Rosario (La Merced).
En brazos de sus queridos padres, Eduardo Dávila Delgado y Claudia Loy de León, así como Eduardo Loy López y Aurora Yolanda de León, sus orgullosos padrinos de bautizo, el chiquitín fue acercado a la pila bautismal mientras el sacerdote pedía al Padre Celestial protección contra los pecados del mundo para su pequeño hijo. Además, extendió su bendición a papás y padrinos para que ellos sepan conducir al niño en esta travesía de la vida con auténtico convencimiento en la fe católica, que ahora se encuentra de manteles largos por incluir a un miembro más en su grey.
Luego de derramar sobre su frente los aceites bautismales, los ahí reunidos hicieron una pequeña oración a favor del heredero Dávila Loy.
Al término de la ceremonia, se organizó una amena convivencia familiar en el restaurante El Artesano para celebrar tan bello acontecimiento, donde los ahí reunidos expresaron sus felicitaciones al pequeño y ofrecieron para él numerosas muestras de cariño a la familia.

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