José Díaz Briseño
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- A José Bernardo Quezada Salas, actual diputado federal del Panal, formar parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) le resultó muy redituable.
Pese a contar con un salario no mayor a los 30 mil pesos mensuales, entre 2004 y 2008, el entonces líder de la sección 60 del SNTE y su familia adquirieron 13 propiedades inmobiliarias en Miami con un valor de 8.2 millones de dólares, de acuerdo con una investigación del diario Miami Herald.
Once de las propiedades, condominios en el desarrollo de lujo Brickell Arch, fueron compradas en un solo día –el 1 de junio de 2005– por 6.3 millones de dólares.
La adquisición, detalla el rotativo, se realizó de contado a través de compañías basadas en Florida a nombre de Quezada y sus familiares cuando el primero estaba al frente de la sección sindical 60, que representa a los docentes y administrativos del IPN.
Un año antes, Jessica Peredo Rincón, esposa de Quezada, ya había desembolsado 1.1 millones de dólares por un condominio de lujo en el edificio Setai, en el vecindario de South Beach.
Y, cuatro años después, la pareja adquirió otro departamento de tres habitaciones en Sunny Isles Beach, también en Miami, por 848 mil dólares.
El actual legislador mantiene su declaración de patrimonio privada, pero el Miami Herald encontró que los registros de los condominios pertenecen a varias compañías, como Xiber, Cache e Ilcati.
Éstas se encuentran a nombre del mismo Quezada, su esposa o sus cuñados Héctor Manuel y Claudia Peredo Rincón.
Uno de los departamentos de Brickell Arch que aparece a nombre de Xiber es la unidad 3113, de 126 metros cuadrados, con dos habitaciones y dos baños, el cual habría costado 643 mil 900 dólares, según listados públicos de bienes raíces de Florida.
De los 13 departamentos adquiridos por la familia, dos fueron vendidos en 2012, cuando Quezada continuaba a cargo seguía a cargo de la sección 60 del SNTE.
Una de las unidades de Brickell Arch fue vendida por 550 mil dólares, unos 83 mil dólares menos que costó originalmente, de acuerdo con el rotativo.
Quezada también vendió el departamento de lujo en Sunny Isles, éste por 800 mil dólares, lo que representó una pérdida frente a los 848 mil que pagó por él.
No obstante, el condominio de Setai ahora está valuado en 2.6 millones de dólares, más del doble de lo que costó en 2004.