CDMX.- Luis Miguel lo pensó bien. En vez de verse en los juzgados con Alejandro Fernández, mejor pisarán el escenario y sí, se realizará una gira internacional de ambos, que llamarán Pasión Tour.
“El Sol” solicitó el pasado 16 de junio un amparo para no ser detenido por autoridades de Jalisco, y aunque descubrió que no tenía demanda alguna en el Estado, la realidad es que tenía un contrato sin cumplir con Infinity, empresa de “El Potrillo”.
En 2015, la compañía de Alejandro le había dado 5 millones de dólares como anticipo de la gira que harían juntos y que luego no se llevó a cabo. El dinero nunca fue devuelto.
Y aunque el pleito no salió a la luz pública, los abogados de Alejandro ya estaban planeando interponer una demanda en la Ciudad de México, pero hace unos días el personal de Luismi visitó Guadalajara y se citó con la gente de Infinity para resolver el caso y quedar de nuevo en buenos términos.
Es así como por fin se podrá llevar a cabo la gira, que arrancaría en septiembre en Las Vegas y quizá en noviembre llegue a estadios de México y Sudamérica.
Cuando se le cuestionó a Carlos de la Torre, manager de “El Potrillo”, la existencia del contrato y la intención de demandar a Luis Miguel, dijo que no podía dar declaraciones, pues se firmó un contrato de confidencialidad.
Pero Alejandro, vía telefónica, dijo que está abierta la posibilidad de que trabaje junto a Luismi, pero que están apenas en pláticas.
“Estamos tratando de arreglar las cosas para que se puedan hacer”, dijo “El Potrillo”. El año pasado, Alejandro lanzó mensajes en sus redes sociales dando “pistas” sobre la gira, pero, al parecer, Luis Miguel no cumplió con su parte, así que nunca se anunció el tour con bombo y platillo.
Ahora, se prevé que en agosto esté listo un diseño de arte aprobado para comenzar a hacer la promoción del proyecto, sin duda uno de los que más interés ha generado en el entretenimiento latino. (Daniel Garibay/Agencia Reforma)