Comparten destino

El templo de San Diego fue el lugar que José Antonio López Flores y Janeth Rocha Arellano eligieron como marco para contraer matrimonio.
Con una hermosa ceremonia en la que sus padres, Alfredo López y Lourdes Flores, así como Álvaro Rocha y Maria Guadalupe Arellano, por parte de él y ella, respectivamente, otorgaron su bendición, los jóvenes aceptaron enlazar sus vidas eternamente.
Ante el Todopoderoso, José Antonio y Janeth pronunciaron con gran sentimiento, cada palabra de sus votos sagrados con los que fueron oficialmente declarados unidos en santo matrimonio.
“El compartir el ser mismo por medio del sacramento que acaban de adquirir, es una dicha que sólo Dios puede otorgar”, fue la frase con que el ministro de la Iglesia felicitó a los nuevos esposos.
Los esponsales fueron festejados en el salón Sofía, con un inolvidable brindis.

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