Alberto Bortoni
Agencia Reforma

En materia de subcompactos, las opciones en México han mejorado y de forma importante. Un buen ejemplo es el nuevo Figo de Ford.
El diseño es un tanto curioso. Tiene la forma de subcompacto; es decir, un auto de carrocería alta pero delgado en su rodada y con los volúmenes de cofre y cajuela reducidos. Sin embargo, Ford le ha colocado una fascia parecida a la del Fusion. o del Focus, o del Fiesta, pues Ford ya la hizo su imagen.
Mecánicamente el motor es un pequeño cuatro cilindros de 1.5 litros de desplazamiento. Genera 105 caballos de fuerza y 105 lb-pie de torque. La versión que hemos podido probar cuenta con la transmisión manual de cinco velocidades, pero también está disponible con la transmisión automática de seis relaciones.
Con la transmisión manual el Figo se mueve bastante bien. Con cinco relaciones el manejo resulta cómodo, pues son relaciones largas y el motor tiene buen torque en el rango medio. Estas dos características le permiten mantener un buen paso en el tráfico sin mucho esfuerzo, o al menos sin mucho esfuerzo percibido desde la posición de conducción.
Pero si bien el motor del Figo está contento y responde en el rango medio, en el rango alto no está tan cómodo. Si se le exige al máximo, hacia el último tercio del tacómetro el motor deja de ser divertido y pareciera que lo están castigando. Esto no es del todo malo; el Figo está hecho para ser un medio de transporte y no un sedán deportivo y limitando los ánimos del conductor seguramente tendrán una mejor vida tanto conductor como auto. Además, se puede lograr un buen rendimiento de combustible.
En el interior el plástico abunda, pero es algo común en el segmento. Las formas y acabados, sin embargo, son agradables y funcionales. Están todos los elementos necesarios, incluyendo vidrios eléctricos para las plazas delanteras (las versiones iniciales son manuales y las más equipadas eléctricos también en las traseras), estéreo con bluetooth para voz y audio, y en las versiones Titanium bolsas de aire laterales y de cortina, espejos de ajuste eléctrico y una versión más compleja del Sync.
Uno de los puntos importantes del Figo es la calidad de marcha. Su buena altura con respecto al piso lo hacen cómodo y capaz para lidiar con las calles de México. En curvas evidentemente tiene inclinaciones marcadas, pero mantiene la compostura sin dramas.
En materia de seguridad, todas las versiones del Figo cuentan con bolsas de aire frontales. En donde sí hay que poner atención es en los frenos antibloqueo, pues Ford no los ofrece en las versiones iniciales, sólo en versiones más equipadas de la gama; es decir, las versiones por arriba de los 180 mil pesos.
El Figo resultará una buena opción para familias o para quien busca un vehículo utilitario para uso diario. Cómodo, discreto, con un buen desempeño y equipamiento. Quizá la estética podría ser mejor, pero considerando dimensiones y nivel de precio, es evidente que no se puede tener todo.