Carlos Gutiérrez Gutiérrez

Taxistas denunciaron que en la ciudad, unidades que se hacen pasar por Uber “o incluso podría tratarse efectivamente de unidades Uber”, realizan competencia desleal, ya que levantan pasaje, no mediante sus sistemas por Internet, sino de manera directa, lo que no está permitido y son cada vez más los puntos y horarios en los que están trabajando estos falsos taxistas.

Alberto López Huerta, presidente del Sindicato Estatal de Taxistas (Setaxi), denunció que son cada vez más las unidades particulares que ofrecen en servicio de traslados; “hacen sitio en centros comerciales y avenidas transitadas, en donde hay concentración de personas, y abiertamente ofrecen traslados sin que ninguna autoridad intervenga para frenar a estos taxis piratas”.

Nadie sabe quiénes son, se hacen pasar por Uber, pero levantan personas en la calle, no emplean sus aplicaciones por internet y establecen tarifas de forma arbitraria, en perjuicio de la economía de los usuarios que se dejan sorprender por los supuestos automóviles Uber.

Indicó que los automóviles que ofrecen traslados son particulares, llegan a las esquinas en donde ven personas que están esperando un taxi, se acercan y les dicen que son Uber, pero que les cobrarán menos porque no hicieron uso de la plataforma además de que les cobran en efectivo, algo que no estuvo anunciado por esa empresa trasnacional.

¿Quién regula a los Uber? ¿Cómo se aseguran que las personas que conducen esos vehículos tienen conocimientos básicos y experiencia en la conducción de automóviles? ¿Las personas que se suben a esos carros, cómo saben quién va manejando, qué antecedentes tienen? Fueron los cuestionamientos que el dirigente de los taxistas preguntó.

En el caso de los taxistas, la autoridad “nos tienen bien checaditos” porque aplican exámenes, tienen que presentar cartas de no antecedentes penales, les hacen pagar un gafete, además de exámenes de forma regular, en cambio, a quienes conducen los Uber, nadie los regula, y eso se presta para que personas, por su propia cuenta e iniciativa, ofrezcan servicios de traslados en una franca y desleal competencia.

Este fenómeno ya se había presentado desde el inicio desde que aquella empresa vino a operar a Aguascalientes, sin embargo, no representaban muchos vehículos; pero ahora, dijo, esta práctica está generalizada, se puede encontrar numerosos vehículos particulares haciéndola de taxistas.

Esto es muy riesgoso, dijo López Huerta, porque en ocasiones, sobre todo los fines de semana, los taxistas brindan sus servicios a jovencitas en estado de ebriedad, y cuando se suben a esos vehículos particulares, nadie sabe quiénes son y que probidad tienen.  En el caso de los taxistas, simplemente la autoridad sabe quiénes somos, en dónde vivimos, y pueden dar rápidamente en caso de algún incidente, pero en los taxis piratas, nadie sabe quiénes son los que hacen los traslados.

Ante esta competencia desleal, pidió a las autoridades poner atención a este problema, ya que cada vez más vehículos particulares que se les encuentra ofreciendo servicio. Hacen sitio en Colosio, en la zona de antros, en Altaria, en Carranza, pasan a los grupitos de personas que se ponen en la calle a esperar taxi y son abordados por estos vehículos piratas.

Por otro lado, lamentó el más reciente incremento al precio de la gasolina que comenzó a operar desde ayer, y dijo que ese incremento les significará a los taxistas una disminución de su ingreso de entre 10 y 15 pesos por día, pudiendo llegar hasta los 450 pesos por mes.

Es un incremento inesperado, ante el cual, los únicos que pierden somos los choferes, ya que el concesionario no absorbe el costo de la gasolina ni los usuarios, porque las tarifas están reguladas y bien controladas mediante el taxímetro, dijo.