Por Jesús Alejandro Aizpuru Zacarias

El próximo 7 de junio los ciudadanos elegiremos a 500 Diputados, 871 Ayuntamientos 16 Jefes Delegacionales, 16 Congresos Locales y 9 Gobernadores; sin embargo, al día de hoy los pronósticos son inciertos.

De acuerdo con la encuesta BGC-Excélsior, si hoy fueran las elecciones para Diputados Federales el PRI encabezaría las preferencias de la ciudadanía con 33%, el PAN es la segunda fuerza en las intenciones de sufragio con 25%, seguidos del PRD con 14%, el PVEM mantiene un nada despreciable 9% seguido de MORENA con 8%, Movimiento Ciudadano al parecer mantendrá el registro con un 4% al igual que Nueva Alianza que logra el 3%, el PT enfrenta una problemática puesto que al día de hoy las encuestas lo posicionan con un 2%, el PES y el Partido Humanista apenas alcanzan el 1% de las preferencias.

Como sabemos, estas cifras son solo un pronóstico, sin embargo, en los últimos años las encuestas han sido sumamente engañosas por lo que ningún partido puede lanzar las campanas al vuelo, lo que es cierto es que con estos números el PRI-PVEM mantendrían una mayoría en el congreso de alrededor del 40% seguidos muy por debajo por el PAN; irónicamente las izquierdas hoy fracturadas y divididas, de haber continuado juntas serian la segunda fuerza en el Congreso sumando alrededor de un 26%.

El panorama para las gubernaturas es aún más incierto, al parecer solo en dos estados existe una clara tendencia por lo que en los otros siete todo es posible. Campeche refleja una preferencia clara para el candidato priista, y Baja California Sur al parecer favorece al Partido Acción Nacional.

En estados como Guerrero y Michoacán la situación es verdaderamente incierta, por su parte Sonora que al inicio de la contienda los pronósticos favorecían a la candidata panista, hoy prácticamente se encuentra en un empate técnico con la protegida de Beltrones, lo mismo sucede en Querétaro, San Luis Potosí y Colima.

Los escándalos de corrupción y falta de transparencia de todos los partidos políticos así como las campañas distantes y falsas, sin duda han afectado a los candidatos y modificado las preferencias, existe una incertidumbre sobre quién será el gran vencedor, el PRI busca mantener la mayoría en el Congreso y recuperar gubernaturas que había perdido, de lograrlo será el gran vencedor, sin embargo, de no ser así, pasará a ser el mayor perdedor. Sin duda estos comicios son inciertos, aún no hay nada para nadie, lo único cierto es que el día de hoy nadie tiene garantizado el acceso al poder.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y los espero una vez más, la próxima semana.