El proyecto de inyección de agua a los mantos freáticos en Aguascalientes está en su fase final, listo para ponerse en operación con una red de 14 pozos que estarían en capacidad de regresar al subsuelo 3 millones de metros cúbicos por año, informó Guillermo Saúl Rivera, titular del Instituto del Agua.
Indicó que desde el año 2011 y subsecuentes, el Inagua en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizaron diversos estudios para determinar la factibilidad de implementar una nueva forma de recarga de los matos freáticos mediante pozos de inyección de agua superficial proveniente de plantas de tratamiento de agua y de la que se logra captar a través de precipitaciones pluviales.
Luego de algunos años de estudio y diseño de esta nueva técnica, que por cierto es única en el país dado que Aguascalientes es entidad piloto para probar esta novedosa técnica, finalmente la infraestructura de este modelo de recarga ya está terminada.
Consiste, dijo, en una red de 14 pozos, dos de los cuales serán utilizados para la inyección de hasta 3 millones de metros cúbicos por año, mientras que uno más será empleado para la extracción de agua y 11 en monitoreo de la calidad del líquido tras la inyección de agua.
Explicó que sólo se está en espera de la radicación del presupuesto del 2016 para poder echar a andar este programa piloto, y que en diversas entidades del país en donde tienen el mismo problema que Aguascalientes en cuanto a la limitante del recurso hídrico, están a la expectativa de los resultados que arroje esta estrategia.
Agregó que para llevar a cabo este programa, fue necesario, a los largo de estos cuatro años, hacer modificaciones a la Norma Oficial Mexicana en lo relativo al tema del agua, dado que hasta ahora existe toda una normatividad específica para la extracción de agua, más no existe una que regule la inyección.
“Seremos los primeros en el país en experimentar con esta idea que seguramente dará muy buenos resultados”, consideró el funcionario.
Dijo que será a partir del mes de febrero cuando comiencen los trabajos para echar a andar la inyección de agua al subsuelo, y que será en un plazo de 6 meses cuando se comiencen a realizar las primeras evaluaciones de los resultados que pueda arrojar la prueba piloto.
Se requerirá de establecer un monitoreo muy estricto para medir el impacto que tendrá este tipo de acciones, por lo que la Conagua y las autoridades locales estarán muy atentas al resultado que arroje esta medida que se adopta ante la escasez del vital líquido.