José Díaz Briseño
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU 15-Sep .- Pese a los duros ataques de Donald Trump, el presidente de Ford, Mark Fields, salió ayer en defensa de sus inversiones en México.
“Es realmente desafortunado que la politiquería se ponga delante de los datos duros”, respondió Fields en entrevista con CNN.
Horas antes en Nueva York, el candidato republicano calificó como una desgracia la decisión de Ford de mudar a San Luis Potosí toda su producción de vehículos compactos.
“Pensar que Ford está mudando su división de vehículos compactos es una desgracia. Es una desgracia que los políticos permitan que se salgan con la suya”, arremetió Trump.
“Lo que anunciamos es que moveríamos (la producción) del Focus fuera de Michigan (hacia México) para que podamos competir mejor en ese segmento particular”, explicó Fields.
“Estaríamos reemplazando esos productos (Focus y C-Max) con dos nuevos, muy excitantes productos. Entonces, ningún empleo se perderá. La mayor parte de nuestra inversión es aquí en EU y es donde continuará estando”, amplío el presidente de Ford.
Anoche, Trump advirtió que de llegar a la presidencia impondrá un impuesto a Ford.
“Despiden a todos sus empleados en EU y se mudan a México (…) . Cuando ese auto llega de regreso a través de la frontera a nuestro País, hoy entra gratis. Vamos a cargarles el 35 por ciento de impuesto. ¿Saben lo que va ocurrir? ¿Ellos (Ford) nunca se irán (de EU)…Y si se quieren ir vamos a hacer mucho dinero porque van a tener que pagar el impuesto”, dijo Trump a la cadena Fox.