GUADALAJARA, Jal.- Noche redonda. La racha positiva de Chivas ante Pumas crece, el anhelado triunfo en casa por fin llegó, necesita un punto para salvarse matemáticamente del descenso, la misma distancia a la que está la Liguilla y la afición del Rebaño ya se hizo de un nuevo ídolo: Eduardo “La Chofis” López.

Todo gracias a un contundente 4-0 del Guadalajara sobre el cuadro universitario ayer en el Estadio Chivas, marcador que alargó la hegemonía de 34 años sobre los universitarios jugando como local.

Será en unas cuantas jornadas cuando se sepa si la reacción del equipo que dirige Matías Almeyda fue tardía o no, pero luego de pegarle hace dos semanas al Monterrey en su casa, y con la buena exhibición que dieron ayer ante Pumas, la afición se puede ilusionar.

Con un doblete de Isaac Brizuela, un tanto más de Orbelín Pineda y un golazo de “La Chofis”, el ídolo del momento para la afición rojiblanca, las Chivas no tuvieron problemas en vencer a unos auriazules que no mostraron argumentos para competir.

Ese futbol que tanto ha buscado Almeyda desde que llegó al club y que en este torneo parecía no iba a llegar, ayer apareció. Su planteamiento ofensivo, atacando en ocasiones hasta con cuatro hombres dejándole la responsabilidad de la marca a Carlos Salcido en la contención, rindió frutos.

Al 20′, con un poco de suerte, Orbelín Pineda sacó un tiro desde afuera del área que fue desviado por Hibert Ruiz para el 1-0.

Diez minutos después apareció esa profundidad que había estado trabajando Almeyda, pero que no se reflejaba en el marcador.

Cisneros se internó por la izquierda y mandó un centro por abajo que conectó el “Conejito” para el 2-0 ante la euforia de una afición que volvió a llenar el estadio.

Los miedos de volver a sentir que les sacaban el partido en casa se fueron pronto. En el complemento llegó el segundo de Brizuela, el de la tranquilidad y el que aseguraba el triunfo. Al 65′, Zaldívar le ganó por arriba a Darío Verón dejando sólo al “Conejito”, quien ante la salida de Palacios tocó suave para el 3-0.

Si la afición quería un domingo de fiesta, Almeyda tenía a su cambio de lujo listo para darle una alegría más a su gente. Eduardo López ingresó a la cancha y, al 74′, hizo una genialidad similar a la que regaló hace 15 días en Monterrey.

Entró al área, le quebró la cintura a Verón con un regate en corto y cruzó su tiro al “Pikolín” para el 4-0 definitivo.

Desde noviembre pasado, las Chivas no marcaban cuatro goles. En aquella ocasión, también en el ahora Estadio Chivas, el Rebaño se tuvo que conformar con un 4-4 ante Pachuca.