El recrudecimiento de la volatilidad financiera internacional, vivida desde inicios del 2016, es producto de un desequilibrio estructural de la economía global que podría extenderse por un lapso de tiempo indefinido, afirmó Pedro de la Serna López, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA).
Indicó que China es hoy el ojo del huracán y para muestra un botón: Al tercer trimestre del año pasado, su deuda total llegó a 240% de su PIB, sin perder de vista que se trata de la segunda mayor economía.
“China es hoy sin duda la fábrica del mundo que, por su crecimiento a una tasa promedio cercana al 10% anual desde los años 80, propició una prolongada fase alcista en los precios de las materias primas, incluyendo el petróleo”.
Consideró que este nuevo factor de crisis mundial, que nuestro país no puede soslayar, podría propiciar una caída aún más pronunciada de los precios del petróleo, de acuerdo a analistas internacionales.
Dijo que se advierte que el barril podría bajar hasta los 10 dólares. “Este nivel de precios es remoto, pero ante la incertidumbre que dificulta la planeación con parámetros certeros, se impone la prudencia, tener capacidad de reacción, conservando y fortaleciendo el modelo económico que México viene construyendo desde hace 2 o 3 décadas” dijo.
Es un modelo que hoy nos da un grado importante de firmeza ante la inestabilidad, pero quedan muchos ángulos todavía por trabajar.
El dirigente empresarial manifestó su confianza en que el Banco de México (BM) sabrá responder adecuada y oportunamente ante una eventual guerra competitiva de tipo de cambio y mayores salidas de capital de cartera. “Los indicadores de estabilidad macroeconómica son sólidos, lo mismo que nuestros procesos de decisión e instrumentos institucionales de política monetaria y fiscal”.
Consideró que se requiere de un esfuerzo real de austeridad y eficiencia en el gasto público, ante la presión en las finanzas públicas.
De la Serna López dijo que, si bien es cierto la inflación ha estado en niveles históricamente bajos, las autoridades deberán estar al pendiente del efecto del tipo de cambio en los precios, tanto en la canasta básica como por categorías.
Habrá que analizar los escenarios y alternativas de respuesta en los distintos sectores y empresa por empresa, para compensar los aumentos de costos con disminución de otros, sustituir importaciones con productos mexicanos y defender los mercados, de acuerdo a las posibilidades de cada empresa.
“Si queremos realmente apuntalar el blindaje, es preciso alentar con más fuerza la inversión y al mercado interno, las cadenas de valor, y la integración hacia las exportaciones. Nuestro principal mercado, los Estados Unidos, tiene áreas de oportunidad para las exportaciones mexicanas. Es momento de implementar políticas, estímulos y facilidades que alienten la inversión, el empleo y el mercado interno. Por eso estamos proponiendo, desde el sector privado, un paquete integral de iniciativas que permitan las mejores condiciones y entorno para la supervivencia, multiplicación y crecimiento del empleo y las empresas”.
“Tenemos que fijar metas de reducción de costos y tiempos en trámites y requisitos, lo cual incluye avanzar en la reforma hacendaria. Igualmente, ampliar el acceso a capital, con el desarrollo de todo el potencial de alternativas como la banca de desarrollo, en conjunción con la banca comercial; incentivos competitivos y facilidades para la inversión, para la modernización de nuestra planta industrial mejorando esquemas como el de las Asociaciones Público Privadas”.
“El mercado interno ha tenido una evolución positiva, pero aún no con el vigor que requerimos”, dijo el presidente del CCEA al hacer sus pronósticos económicos para este 2016.