Con la renovación de la administración pública en los tres niveles de gobierno llegan nuevos conceptos como parte de los compromisos de campaña, lo que en cierta manera es lo que vendieron los gobernantes cuando eran candidatos y que el ciudadano compró al elegirlos, sin embargo hay prácticas tan añejas que ni el cambio es capaz de sepultar.

De manera particular llama la atención que cuando las finanzas no cuadran lo primero que hacen es despedir a parte del personal, con lo que suponen que equilibrarán las finanzas pero al final del día se encuentran que el problema estaba en otra parte.

El gobierno federal establece que dentro de las políticas de austeridad anunciadas el año pasado dejará sin trabajo aproximadamente a 15 mil trabajadores, para ello destina en el Presupuesto de Egresos 2016 una suma de 2 mil millones 247 mil 741 pesos dentro del Ramo 23, etiquetado como Programa de Separación Laboral.

Parece un número menor para la cantidad de empleados que tiene la Federación, sin embargo el efecto negativo lo resentirá también la familia, por lo que en términos claros serán más de 60 mil personas que estarán perjudicadas con esta medida.

De esos más de 15 mil trabajadores sólo serán indemnizados los que ostenten plazas de carácter permanente, según precisó la Secretaría de Hacienda y que cifra en 7 mil 740, por lo que otros 8 mil 85 no recibirán un solo peso, ya que unos están bajo contrato temporal, otros por honorarios o son eventuales, a ellos simplemente se dejará que concluya el término para el que fueron colocados y si acaso recibirán las gracias.

Por regla general los despedidos son trabajadores de confianza ya que a los sindicalizados los protege la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), que hace unas semanas firmó un convenio con Hacienda para evitar que les alcance la guadaña.

Es un tema recurrente que se da en los niveles federal, estatal y municipal, siempre con el razonamiento de que significará un considerable ahorro al suprimir salarios y prestaciones, sin embargo la historia señala que lo único que se hace es aparentar que se eliminan plazas para luego ocuparlas con sus allegados, a quienes incluso se les otorga mejores ingresos.

Si efectivamente fuera cierto este tipo de acciones, a estas alturas habría casi la mitad de personal en las oficinas públicas. El programa de retiro voluntario viene desde los años en que Carlos Salinas fue Presidente de la República y que se incrementó en tiempos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, pero al final de sus respectivos sexenios había más trabajadores, por lo que no se duda que esta vez suceda la mismo.

En lo que corresponde a Aguascalientes no se ha precisado quienes estarían en “capilla”, porque los funcionarios de cada dependencia se han cuidado de comentar las instrucciones que tienen y por su parte la FSTSE estatal no le hace ningún ruido esa situación, por lo que todo su esfuerzo se enfoca a meterse de lleno en la “grilla” político-partidista.

EVITAR ROBO DE IDENTIDAD

Como parte del programa de protección a la identidad de los ciudadanos de Aguascalientes, Zacatecas y Oaxaca, el Instituto Nacional Electoral (INE) estableció candados de seguridad para que quienes se encuentren en el extranjero en 2016 y quieran participar en las elecciones, sean de “carne y hueso” y no víctimas de suplantaciones.

La Comisión de Registro Federal de Electores (RFE) del INE aprobó el formato de solicitud individual de inscripción a la Lista Nacional de Electores Residentes en el Extranjero, además de los rasgos característicos para la organización del voto exterior que podrá aplicarse en las elecciones de gobernador, y de presidentes municipales y diputados en el caso local.

Con la finalidad de evitar que alguien trate de utilizar la identidad de otro se determinó la obligación de llenar un formato, que se encuentra disponible en la página de internet del INE y de los organismos públicos locales electorales, imprimirlo, plasmar la huella digital y firma, y reenviarlo vía electrónica al Registro Federal de Electores.

Al mismo tiempo que se llevará a cabo ese esquema estará vigente que puedan votar por vía postal y se ampliará la vigencia de las credenciales 03, 09 y 12, de quienes se encuentren fuera del país y se anoten en el Listado Nacional.

Tanto el INE como los OPL (“Institutos Estatales Electorales”) tendrán de plazo hasta el 20 de abril para enviar los sobres-voto a los mexicanos que se hayan registrado en la Lista Nominal y cuyos datos fueron aprobados. Se instalarán mesas de escrutinio y por cada 450 sufragios recibidos se abrirán los sobres-votos ante los representantes de los partidos para su cómputo.

LÁGRIMAS DE COCODRILO

Si existiera un premio a la mojiganga legislativa seguramente que sin pensarlo dos veces se le otorgaría al dueto del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que con sus dotes histriónicas mostraron un dolor inconmensurable por la destrucción de árboles que fue objeto la Calzada Revolución para crear el corredor cultural y turístico “Alameda”.

Desde los primeros días de los trabajos se alertó sobre el derribamiento de las especies y que fue ratificado cuando ya eran visibles los “claros” que quedaban, que luego fueron sustituidos por losas que es un impedimento más para la absorción del agua de lluvia o del mismo regadío.

Jamás se podrán sustituir los árboles por estructuras metálicas por múltiples colores que tengan, ni por construcciones que llevan un fin estrictamente comercial, además con ello se pierde la esencia de una zona arbolada tan necesaria en una ciudad como Aguascalientes, que cada vez se despoja de lo que tiene en este sentido.

Con la garrulería común ambos legisladores criticaron la pérdida de los árboles y las obras que se hicieron en su lugar, pero fue a toro pasado, porque hoy de nada sirve la denuncia que hagan, esto debieron haberlo hecho en su momento para obligar a las autoridades a modificar el proyecto de manera que pudieran preservarse.

En las mismas condiciones está su “defensa”por el parque La Pona, exigiendo que no se destruya, pero no hace falta ni siquiera que lo hagan público, basta que acudan a la oficina de la Semarnat que es la dependencia responsable y encargada de vigilar el medio ambiente y los recursos naturales, y es quien puede hacer lo necesario para que el mercantilismo no acabe con un bosquecillo de mezquites, zona que por siglos ha servido para la recarga del acuífero que surte a la ciudad.

Aunque se invoque la imposibilidad de frenar la modernización, o se prometa que se plantarán cuatro, cinco o diez árboles por cada uno que se abata, saben que tardarán varios años en crecer y dar el provecho que daban los otros, además que una vez que se disipa la denuncia y la inquietud no se sabe si se cumplió ese ofrecimiento y en qué lugar.

Por ahora lo único que se tiene es una reducción a un ritmo acelerado de unidades y que en muchos casos ni siquiera son conocidos, como las que se eliminan para construir los puentes y pasos a desnivel y para crear fraccionamientos en la periferia y en los municipios fuera de la capital.

La atención se orienta a lo que está a la vista, como fue el caso del nuevo balneario Ojocaliente donde se malograron centenares de árboles, el parque La Pona y la Calzada Revolución, pero en otras partes de la ciudad y del estado hay afectaciones en este sentido y de lo que a los “representantes populares” ni siquiera les preocupa.