Llamativa fue la peregrinación correspondiente al sexto día del Quincenario a la Virgen de Nuestra Señora de la Asunción, ya que centenares de niños llegaron a la Catedral Basílica para manifestar su convicción católica. Pertenecientes a la pastoral Profética, los niños del catecismo dieron ejemplo de fe, y acompañados por sus padres, cumplieron su papel en estas fiestas patronales.

José María de la Torre Martín, Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, externó su alegría por la peculiar peregrinación y dijo que cuando se busca a Dios y se le pide con auténtica fe, Dios siempre está para guiarnos, para acompañarnos en momentos particularmente difíciles que ofrece nuestra condición de humanos.

La Diócesis de Aguascalientes ha mantenido su fe rica en símbolos religiosos arraigados en la cultura de los pueblos indígenas, expresada de forma sencilla en las variadas devociones y peregrinaciones, como en este Quincenario se manifiesta. Gracias a la religiosidad popular, el pueblo mantiene viva su fe, además de que lo dispone a una relación espontánea y profunda al ministerio divino y es un espacio no siempre aprovechado para que las personas se sientan y se integren a la vida y misión de la Iglesia.

En su homilía de la misa de ayer, correspondiente al sexto día de peregrinaciones, dijo que la Virgen María, “la humilde sierva del Señor, dócil a su palabra, fue elevada al cielo en el misterio de su asunción, por ello, los fieles piden la intercesión de la Virgen María ante su hijo, para que algún día participemos todos de la gloria de Dios y de la gloria de su Hijo, a la cual él ha querido asociar a su santa Madre”.

La confianza que los católicos expresan mediante su fervor en peregrinaciones, Dios la recompensa en un acto de infinita misericordia, y pone al hombre, en su condición humana, frente a su madre amorosa, que cura todas las heridas; qué mayor amor de un hijo que el de su propia madre, expresó.

Respecto del tema de esta semana del Quincenario, está relacionado con la enseñanza del Papa Francisco y que trata sobre la liturgia y piedad popular; “se considera que cada pueblo es el creador de su cultura y el protagonista de su propia historia, de ahí que cada generación le transmite a la siguiente, un sistema de actitudes ante las distintas situaciones existenciales”.

El Evangelio, en su proceso de transmisión cultural también lleva la fe de manera siempre nueva, de ahí la importancia de la evangelización entendida como inculturación.

La fiesta religiosa en honor a la Santa Patrona de Aguascalientes, podría ser el momento de pensar en la piedad popular, que podría percibirse en el modo en que la fe recibida se encarnó en una cultura y se sigue transmitiendo.

En el Correo Diocesano se hace referencia que hace unos años, siendo Papa Benedicto XVI, en una de sus visitas a América Latina señaló que la piedad popular se trata de “un precioso tesoro de la Iglesia Católica y en ella aparece el alma de los pueblos latinoamericanos”.

Cabe destacar que ayer mismo, fue turno también de los obreros de Aguascalientes, así como de trabajadores de las diversas industrias de la entidad, quienes por la tarde, realizaron su manifestación de fe en una voluminosa peregrinación que concluyó en el atrio de la Catedral, concluyendo así el sexto día de 15 que componen las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Asunción.