Luciendo un hermoso vestido, llegó a la edad de las ilusiones Sandra Eugenia Herrera Esparza.
La misa de acción de gracias se llevó a cabo en el majestuoso templo de San Antonio de Padua, recinto al que llegó la guapa quinceañera acompañada de sus padres, Carlos Herrera Mireles y Rosa Martha Esparza López. Sus padrinos Humberto Herrera Mireles y María del Rosario Salas García, aceptaron el compromiso de velar por el futuro de Sandra Eugenia.
En su mensaje, el representante de Cristo en la Tierra elevó sus plegarias primeramente por la salud de ésta hija de Dios, y para que él la bendiga en cada paso de su recién estrenada juventud. A sus papás pidió orar por ella, para que el creador derrame sobre ella todas sus bendiciones y la proteja de los peligros a los que están expuestos.
Al recibir la sagrada eucaristía, la sonriente Sandra Eugenia se comprometió ante el Altísimo a ser digno ejemplo de mujer de Dios.
Para cerrar con broche de oro ese día tan especial, se preparó para ella un festejo en el salón Chevalier con temática de Paris, al que llegó formalmente salvaguardada por sus gallardos chambelanes, quienes engalanaron la ocasión.
Los invitados brindaron por Sandra Eugenia y compartieron con ella una noche llena de alegría y sorpresas.