Josemaría León Lara Díaz Torre

Se podría llegar a pensar que en México somos muy distintos a quienes viven en los Estados Unidos, debido a las inmensas diferencias culturales que nos dividen; sin embargo, a pesar de lo distinto que podrían llegar a ser las vidas de mexicanos o estadounidenses, en ciertos ámbitos del día a día, la realidad es bastante similar.

Tal es el caso de la manipulación en masa de los medios masivos de comunicación, donde no únicamente la información es manipulada, sino que a su vez es utilizada como pantalla para ocultar intereses económicos o políticos.

Después de dos semanas de permanencia en el vecino país de Norte, y de sintonizar las principales cadenas de noticias (al menos en dos ocasiones por día), me comenzó a parecer curioso en primera instancia, después sospechoso puesto que las noticias no han cambiado.

Uno creyera en la seriedad de cadenas televisivas de reconocimiento internacional, pero la difusión excesiva que se le ha dado al menos a la noticia del león “Cecil” de Zimbabue, resulta un tanto sospechoso, y esto viniendo de un país donde la cacería es considerada como un deporte.

Por otro lado, encuentran en el Océano Índico un pedazo de alerón que resulta ser parte del fuselaje del avión malasio perdido hace más de un año. Sin duda es un hecho que podría ayudar a resolver ciertas cuestiones de la misteriosa desaparición del avión, pero dudo mucho que sin la caja negra se llegara a saber la verdad.

El uso de tantas horas de tiempo aire sobre dos hechos que no llevan en realidad a ningún lado, sólo podría ser por dos razones principales: o porque en realidad no hay cosas que contar, o porque si las hay y es mejor no contarlas.

Curiosamente hace algunas semanas se volvió del conocimiento público a través de unos videos, que la clínica abortiva con más presencia en toda la Unión Americana, de nombre PlannedParenthood, estaba vendiendo órganos y extremidades de los fetos abortados; a pesar de que la práctica del aborto es legal en los Estados Unidos, la venta de partes humanos no lo es y es seriamente penado por la ley.

El gran problema de todo esto, es que ciertas clínicas abortivas como es el caso de PlannedParenthood, cuentan con recursos o subsidios federales para su operación; en días recientes en el Senado de los Estados Unidos se ha discutido la posibilidad de retirarles esos fondos federales, a lo cual por supuesto no se le ha dado prácticamente nada de difusión.

La humanidad me parece cada día más curiosa, nos rasgamos las vestiduras porque mataron a un león en África, pero parece que a nadie el importa un carajo que estén traficando con órganos o extremidades de bebés abortados.

Sea México o Estados Unidos al final somos una misma especie y parece que en vez de evolucionar, se nos está olvidando ser humanos.

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