José de Jesús López de Lara

Agentes de la Fiscalía General del Estado capturaron a dos sospechosos de haber asesinado a un hombre, cuyo cadáver fue localizado el pasado día 14 de marzo del 2016, en un terreno en despoblado, en las inmediaciones de San Gerónimo, perteneciente al municipio de El Llano.
Los policías ministeriales los habían detenido al ser detectados en actitud sospechosa.
Al someterlos a una revisión de rutina les encontraron droga y en ese momento creyeron que ya los habían identificado como los autores del crimen, por lo que terminaron por confesar su participación en los hechos.
Quienes ya fueron consignados y trasladados al Cereso para Varones “Aguascalientes”, son Alfonso Raúl “N” “N”, alias “El Zeta”, de 31 años y Fernando Fabián “N” “N” alias “El Bonilla”, de 31 años.
Ambos sujetos están relacionados en el asesinato de Ubaldo Trancoso Sánchez, alias “El Baldo”, de 35 años.
El cadáver de esta persona fue localizado el 14 de marzo del 2016, en una zona en despoblada, junto a unas nopaleras, en las inmediaciones del poblado de San Gerónimo, perteneciente al municipio de El Llano.
La víctima ya estaba en completo estado de putrefacción, incluso, parte del cuerpo había sido devorado por animales.
La Dirección de Investigación Pericial logró descubrir un tatuaje que llevaba la víctima, y a raíz de esto se logró su identificación.
Alfonso Raúl “N” “N”, alias “El Zeta” y Fernando Fabián “N” N”, alias “El Bonilla”, fueron capturados el pasado viernes, cuando agentes de la FGE llevaban a cabo un operativo en el poblado Ojo de Agua de Palmitas.
Los policías ministeriales detectaron un coche Mercury Grand Marquis, color blanco, que no portaba placas de circulación y llevaba vidrios polarizados, por lo que procedieron a interceptarlo.
En la unidad automotriz viajaban dos hombres, quienes al ser sometidos a revisión de rutina. Al conductor Alfonso Raúl “N” “N”, le encontraron cinco envoltorios conteniendo “cristal”; mientras que a Fernando Fabián “N” “N”, le fueron aseguradas varias dosis de la misma droga sintética.
Por tal motivo, ambos sujetos fueron trasladados al edificio de la Dirección General de Atención Especializada, donde confesaron ser narcomenudistas y dedicarse a la venta de droga entre los viciosos que viven en los fraccionamientos Villa de las Palmas y Jesús Terán Peredo, lugar donde tienen sus domicilios.
Agregaron que su método de trabajo, era recibir pedidos mediante llamadas telefónicas vía celular y que ellos llevaban la droga hasta los domicilios de sus clientes.

CONFIESAN CRIMEN

De igual forma, durante el interrogatorio, Alfonso Raúl “N” “N” confesó que él desconocía quién había asesinado a Ubaldo Trancoso Sánchez.
Lo anterior llamó la atención de los policías ministeriales, en virtud de que la identidad de la víctima no había sido revelada a los medios de comunicación.
Ante tal respuesta, los agentes de la FGE interrogaron más estrechamente a los detenidos, hasta que terminaron por confesar que ellos estaban involucrados directamente en el crimen de dicha persona.
Debido a la venta de drogas, en el año 2014 “El Zeta” fue detenido por policías ministeriales y fue consignado por el delito contra la salud, lo que originó que permaneciera detenido durante más de un año en el Cereso para Varones “Aguascalientes”.
Agregó que en una de las visitas que le hiciera su pareja sentimental, le comentó que “El Baldo” había abusado sexualmente de sus dos hijos de 6 y 7 años, pero que no había denunciado los hechos debido a que sabía de la peligrosidad de dicho sujeto.
Cuando Alfonso Raúl “N” “N” salió del CERESO y regresó con su esposa, decidió cambiarse de domicilio para evitar problemas con el agresor sexual de sus hijos.
Fue el pasado 5 de marzo del 2016, cuando su amigo Fernando Fabián “N” “N” fue a su domicilio para pedirle prestada una herramienta, ya que iba a realizar un trabajo en una casa ubicada en el fraccionamiento Lomas de Vista Bella.
Sin embargo, en ese momento se dio cuenta que su amigo iba acompañado por “El Baldo”, por lo que al verlo le dio coraje y decidió cobrar venganza.
Al día siguiente, 6 de marzo, “El Bonilla” regresó a su casa en compañía de “El Baldo” y otros dos sujetos. Fue en ese momento en que “El Zeta” comenzó a golpear brutalmente en la cabeza a Ubaldo Trancoso con un pedazo de escoba.
Cuando sus amigos se enteraron del motivo de la agresión, también ellos comenzaron a golpearlo hasta dejarlo inconsciente.
Al siguiente día, 7 de marzo, le volvieron a propinar una golpiza y luego “El Bonilla” lo hirió con un cuchillo en diez ocasiones. Al imaginar que ya lo habían matado, lo subieron a la cajuela de un taxi y lo fueron a tirar por el rumbo del poblado de San Gerónimo, en el municipio de El Llano.
En ese lugar trataron de quemar el cuerpo para impedir su identificación, pero repentinamente “El Baldo” se levantó y trató de escapar corriendo, aunque lograron alcanzarlo y lo golpearon hasta provocarle la muerte. En ese momento lo rociaron con gasolina y le prendieron fuego.
Fue hasta días después que a través de los periódicos se enteraron que ya habían encontrado el cadáver, pero no le dieron importancia ya que pensaron que nunca los iban a relacionar con el crimen.