MONTERREY.- Alejandro Fernández se salvó de milagro.
El cantante ha tenido varios accidentes, pero la mordida de uno de sus perros en su pantorrilla izquierda hace más de una semana le dio el susto de su vida, pues llegó a pensar que de ésta no se salvaba.
“El Potrillo”, quien se presentó la madrugada de ayer en el Domo Care, en Monterrey, salió contento al terminar el show y habló de lo mal que la pasó, pues estuvo a punto de sufrir septicemia.
“Realmente me saqué un susto, creo que fue más peligroso lo que me pasó esta vez, (incluso) que el accidente, por muy aparatoso que se hubiera visto lo de la camioneta, esta vez sí estuve a punto de no contarla”, dijo Alejandro.
Se veía algo demacrado y hasta ligeramente más delgado, pero feliz de reintegrarse a sus actividades.
“No me operaron, pero sí tuve que estar en el hospital una semana, lo que pasa es que se me hizo una infección con una bacteria muy fuerte y casi me da una septicemia.
“Me estuvieron haciendo curaciones, me pusieron medicamento por la vena, estuvieron drenando la herida porque la bacteria estaba muy fuerte y muy resistente, entonces se me empezó a infectar y casi no la cuento”, agregó.
El intérprete de “Como Quien Pierde una Estrella”, decidió posponer la fecha que tenía el pasado jueves en Torreón y reponerla hoy, para mantenerse un día más en reposo y seguir recibiendo las curación que le hacían los médicos para prevenir alguna recaída. (Idalia Barrera/Agencia Reforma)