Carmen y Mario recorren sendero nupcial

Colmados de ilusiones, Mario Alberto Hernández y Carmen Adriana Martínez recibieron el sagrado sacramento del matrimonio.
La ceremonia religiosa se llevó a cabo en el templo del Señor del Encino, al que acudieron los novios acompañados por sus respectivos papás y padrinos de velación. En un conmovedor mensaje que el presbítero dedicó a la pareja, exaltó su decisión de permanecer juntos mediante el lazo indisoluble del matrimonio. Para mantener la llama del amor encendida, señaló, deben alimentar cada día esa luz con el respeto y entendimiento por el ser amado, en esta nueva etapa que están iniciando y continuar haciéndolo por el resto de su existencia.
El celebrante pidió a los presentes unirse en oración y elevar sus plegarias a Dios por los nuevos cónyuges que dan comienzo a una familia católica para, luego, bendecir argollas y arras, símbolos de la unión eterna que el hombre no puede separar.
Finalmente, los recién casados, Mario Alberto y Carmen Adriana abandonaron el santo lugar para celebrar su unión junto a sus familiares y amigos, quienes se congregaron para brindar por lo recién casados, deseándoles un matrimonio lleno de felicidad.