Por FRANCISCO VARGAS M.

El buen aficionado práctico aguascalentense Carlos “Yayo” Robledo, se encuentra más que contento por su triunfo que tuvo el pasado sábado en la Plaza “Carmelo Pérez” de San Miguel El Alto, Jalisco; donde cortó dos orejas, lo que le redituó salir a hombros al final del Festival Taurino, mismo que fue benéfico pro-obras del Templo San Miguel Arcángel.
Vía telefónica, Carlos “Yayo” Robledo se comunicó a la redacción de este diario, para compartir su alegría y dar detalles de su destacada actuación.
Señaló que en primer término se enfrentó a “Buen Amigo”, de la ganadería acalitana de San Isidro, astado que tuvo clase y calidad, al cual recibió con un farol de rodillas, larga cambiada y verónicas abriendo compás; quitando de manera lucida por chicuelinas. Con muleta cuajó una faena entendida donde se gustó por ambos lados, en la cual intercaló adornos como pases del desdén y pecho de pitón a rabo; rubricando de estocada hasta las cintas de efectos inmediatos que hizo rodar sin puntilla al novillo, siendo premiado con las dos orejas.
En lo que toca con su segundo, un novillo bravo y con transmisión de nombre “Orrante” de la dehesa de Cerro Viejo, astados que por cierto llevaron nombres en recuerdo al estupendo amigo y gran taurino ingeniero Gerardo Orrante Reyes (q.e.p.d); nos comentó que nuevamente se recreó con capa al igual que con muleta, haciendo una buena faena tanto por el derecho como el izquierdo, que tuvo calado en los tendidos, dejando una estocada poco trasera que no surtió efectos, pinchando en el segundo viaje terminando al primer golpe de descabello para recibir calurosa ovación que agradeció en el tercio.
Así mismo nos informó que sus alternantes Manuel Luviano escuchó palmas en ambos; mientras que Alejandro Aceves se llevó dos apéndices de su primero y uno de su segundo; acompañándolo en la salida en volandas. (pacovargas_@hotmail.com)